Seis instituciones de caridad de Panamá se constituyeron hoy en la Fundación de Apoyo a los niños Pobres del país para recibir y administrar la herencia millonaria dejada en testamento hace más de dos años por un inversionista estadounidense.
Constituida por la Fundación Pro-Niños del Darién, la Asociación Nacional Pro Nutrición (Nutrehogar), la Asociación de Religiosos Mercedarios, el Orfelinato "San José de Malambo", Aldeas Infantiles S.O.S. y el patronato Ciudad del Niño, la nueva agrupación se propone respaldar "programas viables acordes con las necesidades de la niñez" propuestas por terceros.
Los integrantes de la nueva fundación, todos de larga trayectoria y prestigio en el país, fueron invitados por Richard Lehman, albacea del fallecido, a constituirse legalmente como "receptores naturales" de la voluntad de su representado, según él mismo explicó hoy en una rueda de prensa.
A su muerte, en junio de 2006, Wilson C. Lucom, inversionista y diplomático residente en Panamá, dejó una hacienda valorada en 50 millones de dólares "a los niños pobres de Panamá", sin definir cómo debía repartirse su legado.
La familia de su viuda protestó el testamento y entabló un proceso legal que ha llegado a la Corte Suprema de Justicia, donde está pendiente de resolución desde hace un año.
En el supuesto de que la Corte Suprema se pronuncie a favor del testamento de Lucom, la recién creada fundación sería su principal beneficiaria, según un acuerdo alcanzado con el abogado Lehman.
"Queda en manos de los panameños unirse a mi para levantar la voz ante la Corte Suprema en defensa de los niños del país", destacó Lehman a través de un traductor.
El testamento impugnado deja además diferentes cantidades de dinero en efectivo y pensiones vitalicias a su viuda, Hilda Piza, amigos y colaboradores.
En representación de su madre, los hijos de Piza (de 84 años), impugnaron el testamento y durante más de dos años las partes en conflicto han ventilado argumentos en los tribunales de justicia y medios de comunicación internacionales, que van desde el intento de homicidio, extorsión, soborno y asociación para delinquir para quitarse mutuamente la razón.
Según explicó Octavio Del Moral, abogado del caso en Panamá, a pesar del pronunciamiento del Tribunal Superior a favor del testamento de Lucom, su familia política presentó un recurso de casación ante la Corte Suprema, que espera "se resuelva pronto".
El pasado 26 de noviembre el Consejo Nacional de Transparencia de Panamá, encargado de identificar y prevenir actos de corrupción en la administración, denunció que los herederos de la viuda de Lucom, sin relación directa con el testador, "interpusieron más de 13 denuncias penales fraudulentas" contra el albacea del testamento provocando su suspensión y el retraso del proceso de sucesión.
La información sobre el caso con la que contaba la secretaria ejecutiva del Consejo, Alma Montenegro, apuntaba a que "dos fiscales actuaron de forma irregular en la investigación de las denuncias" que, por otra parte, fueron sobreseídas por falta de consistencia.
El ex procurador de la Nación y amigo personal de Lucom, Rubén Darío Carles, declaró su "complacencia" por la formación de la nueva fundación y se cumpla su última voluntad.
La Propiedad de Lucom cedida por testamento "a los niños pobres de Panamá" es conocida como la hacienda Santa Mónica, una extensión de 3.000 hectáreas a lo largo del litoral pacífico de Panamá, actualmente dedicada al cultivo de granos y frutas y al ganado.