Las actividades académicas en el Instituto Nacional (IN) tuvieron una fugaz interrupción. Ayer, un grupo de estudiantes encapuchados, supuestamente cansados de convivir con gatos, palomas y ratas, decidió salir a las calles para presionar a las autoridades del Ministerio de Educación (Meduca).
El grupo que amenazó con cerrar la Avenida de los Mártires fue atendido rápidamente por el director regional de Educación, Mario Rodríguez, que se apersonó al centro educativo para escuchar a los institutores y evitar el cierre.
Allí los manifestantes entregaron un pliego de peticiones de 18 puntos relacionados con mantenimiento, poda de árboles y sanidad del plantel.
Rodríguez prometió que desde hoy se iniciaría una inspección para determinar las prioridades de los 18 puntos expuestos. Puso como dificultad la declaración del IN como monumento histórico nacional porque requiere un tratamiento especial para realizar mejoras en las infraestructuras. La inquietud estudiantil afectó el proceso de matrícula que se inició ayer. Padres de familia optaron por no inscribir a sus hijos en el plantel.