Un grupo de presuntos paramilitares colombianos atacó dos locales comerciales en el sector de Punta Alegre, Darién, de donde sustrajeron víveres, dinero en efectivo, motores fuera de borda y gasolina, denunció Jorge Rosedo propietario de los almacenes asaltados.
Explicó que seis hombres fuertemente armados ingresaron en la madrugada de ayer en ambos locales comerciales y obligaron a algunos miembros de la población a sacar la mercancía de los establecimientos.
Precisó que en medio de la situación se logró alertar a las unidades de la Policía, que se encontraban custodiando el pueblo, pero por temor nadie acudió al llamado, ya que no cuentan con el armamento necesario para hacerles frente.
También se informó que el otro local comercial asaltado es propiedad de Jorge Bennet y que los paramilitares amenazaron con tomar represalias contra las personas que los denuncien ante las autoridades y contra la propia policía.
A la vez se informó que los hombres armados contaron con la colaboración de personas del lugar, quienes les señalaron los objetivos susceptibles de ser asaltados y hay mucho temor entre la población.
Por su parte Luis Quinto, quien es ingeniero forestal y labora en la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), confirmó la incursión de los insurgentes y señaló que la seguridad en el área es precaria por la falta de unidades de la Policía para enfrentar a estos grupos.
Quinto planteó que la comunidad se encuentra muy intranquila, y que no existe garantía para las personas residentes en el lugar y otros pueblos aledaños.
Agregó que se debe redoblar la vigilancia en el área para disuadir la entrada de personal armado.
En tanto, en el sector de Garachiné se reportó el ataque a cuatro embarcaciones de pesca artesanal por parte de hombres armados, presuntamente de origen colombiano, quienes hurtaron los motores fuera de borda, reflectores y combustible.
En un comunicado de la Asociación de Productores, Procesadores y Exportadores de Productos del Mar (APPEXMAR) se establece que los materiales hurtados tienen un valor de B/.25,000 y señala que la falta de seguridad pone en riesgo a las personas dedicadas a la actividad de la pesca, ya que elementos foráneos cometen estas fechorías con absoluta impunidad.