Una operación por aire, tierra y mar mantenían ayer unidades de la Policía Nacional en busca de un posible depósito de drogas y de tres colombianos que lograron escapar la noche del pasado miércoles, tras un enfrentamiento a tiros donde se les decomisó 336 kilos de cocaína, 56 paquetes con droga, 410 comprimidos de heroína y 13 fusiles AK-47.
De acuerdo con fuentes policiales, se presume que este cargamento de drogas que sería intercambiado por armas pertenecía a grupos irregulares colombianos que operan en el área fronteriza y que requieren de material bélico.
Según datos de inteligencia manejados por la Policía, en el área podría existir un depósito de drogas y armas que sería utilizado por los narcotraficantes para ocultar los cargamentos de las autoridades, para luego movilizarlos con facilidad.
Trascendió que durante la operación de vigilancia agentes de la Dirección de Información e Investigación Policial (DIIP) se disfrazaron de pescadores y paleros para observar el movimiento de las embarcaciones.
Además, se informó que los narcotraficantes utilizan quebradas y ríos para movilizar la droga y armas para evitar la vigilancia de las autoridades. También se reveló que algunas embarcaciones llegan hasta el río Bayano por sus afluentes.
Se conoció que la mayoría de los embarques que transportan por la costa del Pacífico proceden de la región de Buenaventura, Colombia, y tienen como destino las áreas de Pacora, Chame, Gorgona, Juan Hombrón y San Carlos, en donde los estupefacientes son ocultados.