Una vicepresidenta, ministros y fiscales de ocho países latinoamericanos instaron ayer a la comunidad internacional a intensificar la cooperación contra el terrorismo, pero señalaron que esta lucha debe respetar los derechos humanos.
También pidieron que países donantes, las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA), el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aumenten la ayuda técnica y financiera para combatir el terrorismo, la delincuencia organizada y el blanqueo de capitales.
En la declaración final de una conferencia ministerial celebrada en Panamá, instaron a "seguir colaborando" con el Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de la ONU en la aplicación de resoluciones emitidas en 1999, 2001, 2004 y 2005 para combatir a grupos como Al Qaeda y prevenir la proliferación de armas de destrucción masiva en manos de personas o grupos particulares.
Subrayó "la importancia del debido proceso y el respeto a los derechos humanos en los procedimientos penales relativos al terrorismo y a la delincuencia organizada trasnacional".