UNA persona con una herida de bala en el tobillo, otra a quien se le subió la presión y uno que no resistió la tentación y ponchó un neumático, esos han sido los resultados de algunos casos en que la intolerancia ha podido más que la razón.
Nicolás Polo, taxista, ha vivido algunos de estos episodios y contó a Panamá América lo que ha visto.
Dice que fue testigo de una discusión protagonizada por dos sujetos que se disputaban la vía. "Uno quería rebasar al otro en pleno tranque", recordó.
Los conductores olvidan la cortesía en el manejo. De esa forma parece resumirse todo.
Ovigildo Herrera, subdirector de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), asegura que la intolerancia es motivada por la irresponsabilidad.
Sostiene que la impaciencia ha generado conflictos y muchas veces se debe a que los conductores están presionados, por ejemplo, por sus trabajos.
Según Herrera, lo que ocurre es que las personas pierden el control por múltiples motivos.
Sin embargo, aclaró que cuando ocurre un accidente no se documenta como "falta de cortesía o pérdida de la paciencia", sino como un accidente por imprudencia o manejo descontrolado.
Señaló el funcionario que no existen médidas que puedan ser tomadas para estos casos por parte de la ATTT, lo único que puede ocurrir en algunos de los casos es el decomiso de la licencia.
Por su parte, Simón Henríquez, capitán de Investigaciones del departamento de Tránsito de la Policía Nacional, cree que la falta de tolerancia está relacionada también con el desconocimiento de las normas de tránsito, en cuanto a los privilegios y derechos de preferencia de paso de un conductor.
Otra de las razones son los conocidos tranques.
Lo que ocurre es que al haber perdido tiempo, el conductor intenta recuperarlo como sea y en ese momento, se registra el accidente.
Henríquez habló también de las normas para rebasar un vehículo.
Se debe señalizar (colocar las direccionales), sin embargo, muchos conductores no lo hacen, lo que ocasiona colisiones, accidentes frontales, salidas de vías, entre otros.
Conocer las normas de tránsito es fundamental, pero en palabras de Henríquez, debe primar la cortesía.
Explicó que se han visto accidentes donde las personas ya están culminando sus maniobras y por el simple hecho de no ceder el paso, se atropella a la víctima o colisiona otro vehículo cuyo conductor estaba actuando seriamente.
Los datos de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre revelan que hasta abril de este año se habían registrado 117 accidentes.
La colisión es la segunda causa por la que fallecen las personas en accidentes vehiculares.
Los últimos informes de la Policía señalan que han muerto 99 personas por colisión.
La intolerencia al momento de conducir está relacionada con un "modelo de cultura y de valores intolerante" que cada vez es más notorio en nuestra sociedad.
Olmedo García, director de la Escuela de Sociología de la Universidad de Panamá, considera que precisamente esta situación no nos da la "oportunidad de tener otro instrumento para resolver la mayor parte de nuestros conflictos".
García señaló que el problema de la intolerancia se ha desarrollado justamente porque se da mucho valor a la competencia y "queremos competir en todos los espacios de nuestras vidas".
Competir, según dijo, incluye destruir al otro, es por ello que "nos estamos tornando intolerantes y excluyentes y no comprendemos a las demás personas".
El experto citó el caso de los transportistas y dijo que cada día se están generando más conductas conflictivas y no se han buscado las formas para resolver este conflicto.
" El pasajero sigue siendo una mercancía más y cada día son más las muertes a causa de esta conducta", mencionó.
A su juicio, los conductores se están volviendo "psicópatas o neuróticos que no entienden que están ofreciendo un servicio y que éste tiene que ver con entender que los pasajeros".
Para el sociólogo, la intolerancia, en ocasiones, se deriva de conductas sociales, por ejemplo, cuando ocurre un accidente lo primero que las personas quieren "es agarrarse a golpes" y evidentemente esta conducta es intolerante.
Se le podría agregar, según el especialista, las cuentas que tengan que rendir a diario, el precio del combustible, el tráfico pesado, la crisis social, entre otras.
Añade que con 14 vías y un tráfico de 300 mil automóviles, evidentemente hay conflicto.
Modesto Herrera: "Los conductores de Panamá no tienen cuidado al manejar, atropellan a las personas por no ceder el paso y es un problema que principalmente tienen los chóferes de buses".
Antonio Rodríguez: "En Panamá se acabó la cortesía por parte de los conductores, manejan irresponsablemente, no ceden el paso a los transeúntes y por ello, ocasionan accidentes".
Milagros Samudio: "Los conductores pierden la paciencia todo el tiempo y por ello causan muchos accidentes. En ocasiones, nosotros los pasajeros, tenemos que aguantarnos los insoportables ruidos que producen los chóferes con sus pitos y troneras durante los tranques".
José Serrano: "Pienso que la intolerancia por parte de los conductores se debe muchas veces a la irresponsabilidad de los peatones al momento de cruzar las calles. Sin embargo, no excluyo a los buseros, puesto que son los mayores responsables de los accidentes que se registran a diario porque se creen los dueños de calle".
José Concepción: "Los conductores no toman las medidas pertinentes al momento de manejar y por ello, son los responsables de la mayoría de los accidentes de tránsito en nuestro país. Pienso que la Policía debe tomar cartas en el asunto y poner en práctica las leyes existentes".
Intolerancia detrás del timón
La cortesía y el conocimiento de las señales viales pueden hacer la diferencia.