Pérdidas materiales por más de 7 millones de dólares dejaron las inundaciones del pasado mes de diciembre en los Llanos de Chepo, tras la apertura de las compuertas de la represa Bayano.
Un informe elaborado por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario con fecha del 25 de mayo del 2011, elaborado por el ingeniero Gumercindo Frías, revela que las pérdidas materiales se estimaron en 7 millones 344 mil 58 dólares, de las cuales, 2 millones 274 mil 712 dólares corresponden a la pérdida de mil 194 cabezas de ganado y de 3 mil 302 hectáreas de pasto mejorado y natural, valoradas en 757 mil 283 dólares.
Esta información quedó plasmada dentro del expediente instruido por la Fiscalía Decimosexta, que el pasado 19 de septiembre emitió la vista fiscal de este caso al Juzgado Decimotercero dictando un auto inhibitorio.
En ella se deja claramente establecido, en testimonios y pericias practicadas en el proceso investigativo, que se evidenció atraso y negligencia por parte de la empresa AES Panamá para la apertura de compuertas y vertimiento de aguas de la represa Bayano.
Peritajes.
Arturo Garcés Córdoba, Amílcar Villarreal y José Carías, peritos del IDAAN, establecieron en su informe que AES Panamá cumplió con lo establecido en el Plan de Acción Durante Emergencia (PADE), pero no al alcanzar el nivel máximo de apertura 62.05 metros, porque no se procedió a abrir las compuertas.
Mientras que Domingo Antonio Perdomo, perito independiente aportado por la defensa de AES, indicó que el retraso de la apertura de las compuertas se debió a que el Sistema Nacional de Protección Civil, la entidad encargada y responsable de la evacuación, solicitó que se pospusiera la apertura porque el 40% de la población no había sido evacuada.
Una hora y media para evacuación.
Según las declaraciones de Julio Solís De León, oficial de Emergencias del Sinaproc, el día 6 de diciembre AES convocó una reunión, pero la misma se suspendió porque ni el alcalde de Chepo ni el corregidor del Llano y Cañitas, ni los bomberos de Chepo, ni el representante de El Llano se presentaron.
El mismo 7 de diciembre lo llamaron nuevamente a eso de las 2:45 a.m., donde se le informó que la represa Bayano ya mantenía 61.85 metros de nivel de agua, por lo que se alertó a las autoridades correspondientes.
Relató que a las 6:30 a.m., Zujay Smith, de la empresa AES Panamá, y José Valencia, director regional del Sinaproc, procedieron a salir en una lancha aguas abajo del río Bayano para advertirles a la población que se iba hacer un vertimiento. Indicó que solo se advirtió a las casas que estaban a orilla del río hasta el Puerto Coquira.
El vertimiento se efectuó a las 8 a.m. del 7 de diciembre del 2010.