Desde hace un año hay un nuevo ritmo en Panamá. Se llama el baile del pique y pegó con fuerza en la ciudad. "El pique/el pique, pique... baila, pica, cómo lo hace, uuuooy".
Esta estrofa es de uno de los temas más conocidos del cantante de reggae panameño, Principal, sin duda uno de los que más se han bailado en los últimos tiempos. Por cada esquina podía verse a un "piqueador", picador o bailador del pique.
Han pasado los meses y ahora resurge una nueva forma de piqueador. Y no es un bailador precisamente.
Se trata de un delincuente que utiliza una manera muy particular para sustraer los bienes ajenos, sin que la víctima tenga la mínima sospecha. Esta es una de las tantas modalidades que están utilizando los "amigos de lo ajeno" para hacer sus fechorías.
El "piqueador" es aquel que se especializa en el robo de celulares, billeteras y todo lo que pueda sacarse con los dedos de los bolsillos de un incauto.
De acuerdo al sociólogo Gilberto Toro, este tipo de antisocial no roba objetos pesados. Es más, hurta, porque no utiliza la fuerza para cometer sus actos delictivos.
"No lo vas a ver escapando ni corriendo, porque su víctima no se da cuenta de que fue objeto de un robo", agregó.
Para el sociólogo, el panameño por lo general le gusta presumir y fantasear ostentando los bienes o artículos de más reciente adquisición a la vista de todos y "para un piqueador es como decirle: -yo no lo quiero, te lo regalo-".
"Hogar, dulce hogar" es una frase que la persona comunmente dice cuando llega del trabajo. Sin embargo, parece pasar de moda, ya que ahora el panameño no puede estar tranquilo ni siquiera en su casa.
De acuerdo a informes de la Policía Técnica Judicial (PTJ), cada día son más frecuentes los robos en las residencias.
Según Jorge Castillo, jefe de la Unidad de Robo a Mano Armada de la PTJ, aunque no se están registrando cifras alarmantes, es preocupante la metodología que utilizan y los lugares donde se roba. Los ladrones ya no acuden sólo a los lugares exclusivos de la ciudad. Hoy en día, cualquier sector de Panamá es escogido por los maleantes.
"Donde ellos vean que pueden obtener ganancia y donde presuman que haya objetos de valor que puedan movilizar o dinero, proceden a efecutar el robo", indicó Castillo.
Otra particularidad es que los delincuentes se están dando a la tarea de planificar sus operaciones. En un principio, analizan a sus posibles víctimas y el día en que ejecutan la acción criminal, esperan que el individuo se apreste a ingresar a la casa para someterlo violentamente con arma, para posteriormente llevarse todos los objetos de valor.
Por su parte, el Sub Comisionado del Area A de San Felipe, Juan Cerezo, declaró que los criminales están buscando objetivos fáciles donde se garantice el éxito y donde la seguridad sea baja.
"Ellos no corren el riesgo de ingresar a empresas con sofisticados sistemas de seguridad sino a lugares más accesibles. Es por ello que investigan antes de intentar hacer un robo", señaló Cerezo.
Agregó que en materia de comunicación están equipados con aparatos modernos como los celulares, beepers y radios de transmisión corta.
Cuando un individuo es víctima de un robo a mano armada es preferible no ofrecer resistencia, porque primero es la vida.
Al respecto, el jefe de la Unidad de Robo a Mano Armada de la PTJ, Jorge Castillo, recomendó a las personas que sean sorprendidas en esta situación que es preferible cuidar su integridad personal y la vida.
"Los bienes se pueden recuperar, pero la vida o la integridad personal no. Cuesta mucho recuperarse de un trauma psicológico producido por una afectación de la violencia que generan los delincuentes", indicó.
A cerca de los daños psicológicos que puede ocasionar un robo, el psicólogo David González, indicó que esta situación puede desembocar en trastornos mentales y en aislamiento.
"Si la persona tiene una personalidad vulnerable y el agresor, además de intimidarlo con el arma lo agrede verbalmente, la víctima puede florecer terribles trastornos psicológios que pueden derivar en una paranoia o en desconfianza extrema hacia toda la gente", explicó González.
Esto esta pasando. A una joven la durmieron en el baño de Cinemark y le robaron, y ya no recuerda nada. De lo único que se acuerda es que una señora le dio a probar un perfume.
Otra joven fue abordada en un estacionamiento por dos hombres que le preguntaron que tipo de perfume usaba. Luego, le dijeron si le gustaría probar un tipo de perfume sensacional que ellos estaban vendiendo a un precio de oferta. Por suerte esta dama estaba informada de este tipo de robo y no aceptó.
Los hombres permanecieron entre los autos estacionados, al parecer esperando que alguien mas apareciese. La jóven paró a una señora que iba en dirección a ellos, y la previno que le habían avisado que en los centros comerciales o estacionamientos había gente que te abordaba para ofrecerte oler el perfume que estaban vendiendo, pero que en realidad era éter.
"Cuando lo hueles te desmayas y aprovechan para robarte todo lo que llevas de valor y solo Dios sabe que más", aseguró una testigo que logró evitar ser una víctima más.
Uno de los robos más novedosos tiene que ver con la suplantación de identidad para a través de cuentas bancarias o de tarjetas de créditos clonadas sacar dinero de las víctimas y gastar enormes cantidades de crédito.
El año pasado se logró desmantelar dos bandas que se dedicaban a la clonación de tarjetas y cuyas transacciones se estiman, superaron los B/. 270 mil.
No lleve consigo su carnet del Seguro Social, números de cuentas bancarias, números de identificación personal, pasaporte, certificado de nacimiento o fe de bautismo.
En sus cheques, asegúrese que no aparecen impresos su número de licencia de conducir ni su número del Seguro Social.
Cancele toda tarjeta de crédito que no use a menos que piense solicitar un préstamo hipotecario.
No comparta información personal por teléfono, correo o por Internet. Guarde todo documento que contenga información personal en un lugar seguro.
Agregue contraseñas a sus tarjetas de crédito y cuentas bancarias y telefónicas. Averigüe quién puede tener acceso a su información personal en su lugar de trabajo y asegúrese que esos datos estén almacenados de manera segura.
Revise los estados de cuenta de cheques y tarjetas de crédito tan pronto los reciba para asegurarse que no haya alguna discrepancia.
Por lo menos una vez al año, una copia de su reporte crediticio a cada una de las principales agencias que reportan sobre el uso del crédito. Revíselo para asegurarse que todos los datos están correctos.
Los tiempos cambian y así como nuestro país se desarrolla en varios aspectos, el sub mundo de la delincuencia también se actualiza. De acuerdo con el sociólogo Gilberto Toro, "estamos frente a un tipo de delincuente que ha evolucionado y hemos tenido que estudiar científicamente a las bandas y los grupos asociados para delinquir".
Agregó que estos casos son difíciles de investigar por organismos como la PTJ y la Policía Nacional, ya que estos grupos no tienen una forma distintiva de operar.
Otro punto a resaltar es que la evolución de los actos delictivos en Panamá han abierto un espacio para la participación de la mujer, con el objetivo de que esta puede fácilmente abordar a su posible víctima.
"La mujer sabe que es mucho más fácil abordar a un hombre y convertirlo en presa. Mientras que el hombre está pensando que es el cazador, termina siendo cazado. Se ha creado un espacio, en el cual las mujeres están incidiendo cada vez más en actividades como adormecer, ejecutivas y en todos los niveles", explicó el sociólogo.
Añadió que estas damas no recurren a la violencia y su estrategia es a base de encanto, habilidad de la palabra y presencia.
De acuerdo al sociólogo Toro, los malhechores experimentados instruyen a los novatos sobre las formas de efectuar los delitos.
Recomendó que hay que tener cuidado de cómo se mandan los mensajes a través de los medios de comunicación, debido a que indirectamente se puede alertar a los delincuentes.
El jefe de la Unidad de Robo a Mano Armada de la PTJ, Jorge Castillo, pidió a la ciudadanía de que cuando tengan conocimiento de que una persona ha incurrido en cualquier violación a la norma penal coopere con las autoridades, porque se dan casos en que los ciudadanos no ayudan y es más difícil tratarlos.
"Si nosotros tenemos una ciudadanía consciente de lo correcto y coopera con las autoridades, el funcionario de instrucción y el juez tendrán todos los elementos para sancionar ejemplarmente a los delincuentes".
Por su parte, el sub comisionado Juan Cerezo, señaló que es importante que la comunidad entienda que en la seguridad todos somos responsables, por lo que es necesario que las personas comuniquen a las autoridades cualquier situación anómala.