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Inversionistas extranjeros tienen la mira puesta en Panamá


Washington-La Asociación para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) y la Smithson Institution lo vienen proclamando hace años. Herman Bern y Raúl Arias de Para oyeron el mensaje y comprometieron sus aptitudes empresariales a la causa. Y ahora el prudente y prestigioso periódico financiero The Wall Street Journal de Nueva York los avala.
Se trata de la milagrosa belleza selvática que Panamá acaba de recobrar con la devolución del Canal y el enorme atractivo que ésta genera para una nueva generación de turistas interesados en conocer los ecosistemas de nuestro planeta.
Con una serie de nuevas obras de infraestructura turística, los que visitan la república ístmica cada día, gozan de una mayor oportunidad de realizar este aprendizaje desde cómodos hoteles y facilidades para camping, pesca y safaris tropicales, señala el periódico.
Así la Panamá se enfrenta ahora a la alentadora perspectiva de poder competir con los centros turísticos más populares del Caribe y Centroamérica.
Esa futuro se desprende de un elogioso artículo de primera plana que salió ayer en el Wall Street Journal. La nota destaca como Panamá, con mucha imaginación, ha iniciado el proceso de "reciclar" la red de bases militares y otras instalaciones bélicas que Estados Unidos acaba de evacuar, con planes de transformar la región en una verdadero paraíso turístico.
La publicación de un artículo de un prominente periódico neoyorquino que proyecta un futuro auspicioso y dinámico para Panamá, contrasta con el desgano con que algunos funcionarios en Washington abordan problemas pendientes del pasado, como la limpieza de los polígonos.
Mas aún, la nota de José de Córdoba, cuya esposa es panameña, deja la impresión de que la imaginación y el dinamismo de los panameños así como las empresas hoteleras como Melia y Holiday Inn, están asentando las bases para una nueva fase en la historia económica de Panamá, al igual como la reversión del Canal ha creado un nuevo hito político.
Precisamente el pasado viernes este periódico informó que el plan de desarrollo ecoturístico es uno de los temas que la cancillería panameña ha puesto en la agenda de las conversaciones bilaterales que se iniciaron el 23 de noviembre con la visita del canciller José Miguel Alemán.
"No hay duda que es uno de los grandes aciertos que nos permite enfatizar una imagen positiva para el nuevo Panamá y celebro que así lo reconozca un periódico de la estatura del Wall Street Journal", declaró el embajador de Panamá, Guillermo Ford, en una conversación telefónica con este corresponsal.
El reportaje comienza relatando la experiencia de Arias de Para, un ex banquero de 52 años que estuvo a cargo de transformar en orfelinatos y escuelas los campos de entrenamiento de las fuerzas del general Manuel Noriega.
"Una década después," dice la nota, "Arias de Para centró su interés en una antigua torre de radar en medio de la selva tropical panameña, que los militares estadounidenses en la Zona del Canal usaron para rastrear vuelos ilegales de narcotraficantes colombianos.
El empresario convirtió la torre de cuatro pisos color canario en un magnífico observatorio de donde ahora centenares de panameños y turistas extranjeros rastrean los vuelos de las aves tropicales más diversas, y ya la famosa revista "Audobon" calificó la estructura como uno de los nueve "puestos de avanzada" más atractivos del mundo en términos de ecoturismo.
El periódico anota que el dinámico naturalista, que luce vistosos sombreros y trajes de campana australianos, reflexiona de que a pesar que Panamá tiene 90 más especies de aves que Costa Rica, aún no se aproxima a los ingresos que el país vecino recibe del turismo que suma unos 900 millones de dólares al año.
También en medio de la selva, y al borde del fabuloso lago Gatún el empresario Bern está construyendo el Gamboa Rainforest Resort, un lujoso hotel de 100 camas con un costo de 30 millones de dólares "que ofrece unas espectaculares vistas del Río Chagres".
Para proveer a los turistas con un auténtico ambiente y aprovechar al máximo la fauna y flora de la región, Bern recurrió a la asesoría de la Smithsonian Institution cuyo Centro de Pesquisa Tropical en las cercanías del Canal es considerado como uno de los más importantes del mundo, anota el Wall Street Journal.
También señala que el resort ya tiene habilitadas 44 villas restauradas al estilo de la década de los "30a donde vivían los ejecutivos de la administración del Canal.
En esta campaña de concienciación del medio ambiente, tampoco se olvidaron de los niños.
"Cuando aparece la Luna, los animales del bosque se reúnen por un motivo secreto: preparan una sorpresa para recibir al Sol," contaba una azafata del Rainforest Resort a un grupo de absortos jóvenes escolares.
El artículo del Wall Street Journal hace hincapié en como la cadena hotelera española Sol Melia SA está invirtiendo 25 millones de dólares en la construcción de un hotel de 310 ambientes donde antes funcionaba la controvertida Escuela de las Américas. Allí el ejército de Estados Unidos, en plena Guerra Fría, entrenaba oficiales latinoamericanos que incluían Noriega, el difunto coronel Robert d"Aubisson, líder de los escuadrones de la muerte salvadoreños, y muchos otros de similar estirpe.
Zenon Jiménez, el futuro gerente del hotel, aseguro a de Córdoba que no se había encontrado un solo esqueleto en ese predio "a pesar de que removimos mucha suciedad".
"Donde alguna vez los oficiales latinoamericanos se preocupaban de la amenaza comunista con sus entrenadores estadounidenses, muy pronto unos ejecutivos descansados estarán fumando puros cubanos en un empiro cerca del bar y de la piscina," dijo el periódico. "Y donde una vez los militares del hemisferio se entrenaban para la lucha selvática, ahora unos civiles con largavistas observarán a las aves con las explicaciones de los expertos de la Smithsonian".
El periódico también relata el calvario de Otto Probst, que está decidido a abrir otra instalación apta para el ecoturismo en la bella isla San José, a unos 60 kilómetros del estuario del Canal que ya tiene 14 cabañas, pero que tiene el pequeño problemita que durante la Segunda Guerra Mundial Estados Unidos usó la isla para experimentar con gases mostazas y otras innovaciones bélicas.
Pobst, que hace 30 años trabaja y vive en la isla, insiste en que no hay Peligro, aunque reconoce que a veces se topa con alguna munición viva pero que todavía no se han dado explosiones.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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