La investigación que pesa sobre un norteamericano que ha importado a Panamá, vehículos militares desde Guantánamo, y cuyo nombre coincide con el de un ciudadano condenado en Estados Unidos por violación de leyes federales, ha disparado agrias controversias en Aduanas.
Raúl Sáenz, quien fungía como Inspector del Departamento de Fiscalización Aduanera, en la Zona Central y Azuero, envió una carta a la presidenta Mireya Moscoso, reprochando situaciones que están "sucediendo a sus espaldas" y que dañan la imagen de su gobierno.
¿Cuál es el problema de Sáenz? El alega haber sido despedido, por hacer su trabajo "con honestidad", versión que no es compartida por la secretaria general encargada de Aduanas, Ida Arosemena, quien contrapone sus razones para la adopción de medidas en el caso mencionado.
La solicitud de insubsistencia, se formuló "muchísimo antes de toda esta situación", contestó Arosemena cuando se le preguntó por la decisión de insbusistencia adoptada contra Sáenz, en un Memorándum cursado a la directora de Aduanas, Mercedez Villaláz el 26 de abril del presente.
El inspector Sáenz narra haber levantado una investigación al ciudadano norteamericano, Hubert León Leopard, con pasaporte No. 13-0567607 (visa de Turista) quien, según su versión, "llevaba y lleva a cabo operaciones ilícitas a lo largo y ancho de nuestra República".
Panamá América intentó localizar al norteamericano León Leopard, y logró contactar a un señor que se identificó su traductor. Con ambos se acordó una cita para hacerla efectiva ayer sábado a fin de escuchar su versión, pero, los señores no se presentaron a la hora convenida.
Con relación a la investigación que se le inició a Leopard en Aduanas, el inspector Sáenz dijo que ella despegó en enero de 1999, pero que en aquellos tiempos "nadie se atrevía" a seguirla, porque, según él, el norteamericano decía ser socio del ex vicepresidente, Tomás Gabriel Altamirano Duque.
Sáenz denunció que días antes que el jefe Regional de Fiscalización Aduanera (DFA), Gilberto Hernández, le enviara una nota donde se le comunicaba no involucrarse más en la investigación a Leopard, se le dijo que por orden de Ida Arosemena él debía "sacar las manos del caso Leopard".
De acuerdo con Ida Arosemena, "esta investigación se inició en diciembre del año pasado", y "no se inició de manera correcta". Añade que existe una denuncia que involucra funcionarios de Aduanas que intentaban telefonear a Leopard "solicitando dinero para poder cerrar el caso", dijo.
Según la funcionaria, en esta denuncia sobre funcionarios que pedían dinero, se investigó un número telefónico, constatándose que pertenece a una familia Sáenz y por ello se pidió designar otra persona para la investigación, y "que al señor Sáenz lo pusieran en otro tipo de caso".
¿Qué investigaba Sáenz? El explicó en su carta a Moscoso haber descubierto que Leopard "está alterando y cambiando números de VIM (pequeña tira de metal donde figura el número de serie de un automóvil), y usando placas ilegales. Para probar sus afirmaciones expuso un ejemplo.
A Ida Arosemena se le preguntó si hubo en algún momento cambio de VIM, o si alguien alteró eso y a ello respondió "nosotros realmente no hemos podido detectar que ellos estén cambiando los VIM de los carros".
Las denuncias de Sáenz siguen. "Le demuestro sólo una prueba de Corrupción", escribió, precisando que el 15 de marzo de 2000, a este señor (el norteamericano Leopard) se le detiene un vehículo (tipo camioneta) Chevrolet, Suburban, color verdecaña, al cual se le notaba cambio en VIM.
Esto se le preguntó a Ida Arosemana, quien respondió que no han "podido detectar que ellos estén cambiando los VIM de los carros. Lo que sí hubo con uno de los vehículos, es que las placas no correspondían a los carros. Como que se las prestaban de un vehículo a otro".
Según Sáenz, al investigar se percató que la matrícula de Suburban verde caña, estaba registrada inicialmente en el Municipio de Aguadulce como vehículo de Agromarina (Tipo Pick up), con color amarillo, marca Chevrolet. ¿No podemos distinguir entre un pick up y una camioneta?, inquirió.
En una secuencia de fechas Sáenz indicó que "el día 5 y 6 de abril, (como una pequeña prueba más de que si hay corrupción), se liberó una Blasser color Crema y Suburban, con la liquidación 203160 y 160449 refrendada por la misma señora Ida Arosemena".
El 10 de abril Sáenz llamó a Federico Isaac, de la Dirección Contra la Corrupción y "como sorpresa después de la denuncia de corrupción, en un tiempo Guinness, la Aduana, en la Capital, procede nuevamente a recuperar los dos vehículos liberados al señor Leopard los días 5 y 6 de abril de 2000".
"No fue así" respondió Ida Arosemena, alegando que "hubo buena voluntad de todas las partes". Según ella se dieron instrucciones para que si la liquidación coincidía con el vehículo, se debían "soltar tales vehículos porque está refrendado el pago de los impuestos".
Arosemena dijo que al Departamento de Fiscalización Aduanera (DFA) se le remitió copia, vía fax, para que verificaran la liquidación que había remitido Consular Comercial de la Contraloría con los vehículos y "que si todo concordaba, tenían que entregar los vehículos. Se debían entregar, sigue explicando, "porque ahí estaba la prueba de que habían pagado los impuestos, y Aduanas no puede retener nada que haya pagado impuestos".
Dos días después de la denuncia de Sáenz, ante la Dirección Anticorrupción, bajo Resolución No. 84 firmada por la presidenta Moscoso y el Ministro de Economía y Finanzas, proceden a destituir del cargo como inspector de Aduanas, al denunciante.
Panamá América se enteró que la Dirección Nacional Contra la Corrupción, cuyo secretario es Enrique Montenegro, envió una misiva al Contralor de la República, para que investigue este caso.
CINCO AÑOS DE LIBERTAD CONDICIONAL