Las investigaciones que realiza la Fiscalía Superior de Herrera, por el supuesto secuestro del sacerdote José Majadas en 1989 se complican, debido a que la víctima pidió su traslado a España.
Se conoció que la fiscalía trató de contactar al padre en la Iglesia Nuestra Señora de Los Ángeles, ubicada en Betania, en donde oficiaba misas, pero se les informó que él fue trasladado a España, ocho días después de que las hermanas Spadafora pusieron la denuncia ante la Procuraduría General de la Nación.
La fiscalía practicó varias diligencias, entre ellas, solicitó información al Sistema Nacional de Migración para conocer el estatus migratorio del padre en el año 1989, y a la Policía Nacional, para conocer quiénes eran los policías de apellido Loaiza y Jurado, que laboraban en Chitré en esa época.
La denuncia se fundamentó en que el supuesto secuestro fue efectuado por agentes del G-2. Manuel Antonio Noriega era jefe de esa unidad.
Majadas era sacerdote en Chitré, y en sus misas cuestionaba el régimen de la dictadura y la manera en que fue asesinado Hugo Spadafora Franco.
Noriega fue extraditado a Panamá el pasado 11 de diciembre, y el próximo 13 de marzo debe enfrentar un juicio por la muerte de Everett Clayton Kimble Guerra, ante el Tribunal Superior de Chiriquí.