La Policía Técnica Judicial (PTJ) investiga la presunta entrada a territorio panameño de una organización criminal integrada por colombianos y venezolanos especializados en la clonación de tarjetas de crédito que realizaría operaciones durante las fiestas del Centenario y de fin de año.
El inspector de la División de Delitos Contra la Fe Pública, Manuel Bonome, reveló que se tiene información sobre la operación en el área de la ciudad capital de una banda organizada de clonadores de tarjeras de crédito que operan tanto en Suramérica como Centroamérica.
Bonome detalló que la información captada por estas organizaciones criminales es copiada a través de un aparato conocido como "Skiner", que luego es vendida a los clonadores por sumas que van desde los B/.500 a B/.1,000.
También explicó que las bandas implicadas en estos hechos generalmente están conectadas con los carteles de la droga y otras actividades ilícitas. Añadió que las pesquisas realizadas indican la existencia de varias bandas relacionadas con estas irregularidades.
Explicó que una de las bandas ubicadas aquí promovía tarjetas de crédito del Banco Provincial de Venezuela, que había sido liquidado y que la organización logró obtener grandes beneficios con la ayuda de algunos locales comerciales que se prestaron para esta actividad.
Detalló que uno de los implicados en este ilícito logró una fianza de excarcelación y abandonó el país y ahora se encuentra en Brasil a donde se ha solicitado su extradición. Agregó que esta investigación la adelanta la Fiscalía Tercera de Circuito.
Las investigaciones han arrojado una serie de evidencias sobre las diversas modalidades utilizadas por los clonadores de tarjetas de crédito. A la vez detalló que otras técnicas usadas para obtener los números de pines son la instalación de trampas en los cajeros, la simulación de cajas de depósito y la obtención de información a través de personas que laboran en los bancos.
"La tendencia natural del ciudadano cuando llega al poder es abusar del poder porque no tiene nada que lo detenga... el poder te coloca en una situación mental tan por encima de lo que es la normalidad", señaló el periodista.
Reconoce que el poder deforma a la persona en todas partes del mundo, pero a diferencia de nuestra región, en Estados Unidos y Europa, existen instituciones sólidas que ponen freno a la tentación natural del gobernante por abusar del poder, extralimitarse y vulnerar las leyes.
"El problema es institucional. No hemos arraigado instituciones en la sociedad suficientemente sólidas para frenar a los gobernantes", expresó Vargas Llosa.
A juicio de Vargas Llosa, la actitud de los gobernantes de abusar del poder es peligrosa para la democracia porque crea el escenario propicio a los aventureros, que le prometen al pueblo acabar con la corrupción y una vez llegan al poder, no tienen los frenos institucionales y se vuelven corruptos.
Precisó que algo parecido ha sucedido con personajes como Fujimori, en Perú y Hugo Chávez, en Venezuela, que llegaron al poder porque la gente estaba " tan hastiada de la decretitud democrática de los gobernantes".
" Si no logramos institucionalizar el descontento ciudadano, lo único que va a ocurrir es que el descontento ciudadano va a llevar al poder a aventureros y locos energúmenos, que bajo el disfraz de la anti política, van a imponer formas peores de ejercer la política", advirtió.
De acuerdo con el periodista, un filósofo europeo analizó en el siglo XIX el por qué en Estados Unidos la sociedad funcionaba bien y señaló la existencia de tres estamentos: el poder del Estado, la sociedad civil ( acceso a la economía) y la sociedad política, donde participan los partidos políticos y las organizaciones civiles.
Según Vargas Llosa, lo que está sucediendo en la región es que ninguno de estos tres estamentos está cumpliendo su función, en particular los partidos políticos.
Destacó que los partidos políticos que deben de preocuparse por el interés general de la población se han convertido en una "casta de poder" que luchan por los intereses particulares de sus cúpulas.
"Los partidos en vez de estar representando a los ciudadanos para señalarle a los gobernantes sus límites y para obligar que la economía que permita el acceso a los ciudadanos, se han convertido en instrumento del poder político, que lo que buscan son sus intereses".
Indicó que como los políticos han desertado de sus funciones, la sociedad civil busca desesperadamente tratar de llenar ese vacío, pero no lo ha logrado porque el poder ciudadano no está organizado tan bien como el político, en lo que respecta a recursos y capacidad de movilización.
Como los políticos han desertado de su función, tenemos a la sociedad civil desesperada tratando de llenar el hueco, pero no lo hemos logrado porque no nos organizamos tan bien como los políticos, destacó el autor de El Reino del Espanto.
Vargas Llosa señala que la ciudadanía representa una gran fuerza silenciosa que muchos políticos desafían y hasta ignoran con sus actuaciones de abuso de poder. Indicó que los ciudadanos son más que los políticos en cantidad, a pesar de que éstos parecieran ser más porque trabajan de manera eficaz.
A juicio del periodista, lo que ocurre es que la sociedad civil no está completamente organizada debido a que cuando a una persona se le violan sus derechos, la gente lo observa como un problema del vecino y no se interesa, en cambio, los políticos sí se movilizan alrededor de un interés común y luchan por ello. "Allí está el principal problema: tener líderes civiles que sepan explicarle a la población hasta qué punto si a ti te vulneran un derecho político, o económico, es también mi problema", agregó.
Una vez que tengamos esa conciencia de organizarnos va a ser fácil, a juicio de Vargas Llosa, porque los que pertenecen a sindicatos o a gremios empresariales, pueden empezar desde allí. " El día que ocurra eso los políticos están muertos porque ellos dependen de los votos de nosotros", sostuvo.
Debido a que los partidos políticos no están jugando el rol que le corresponde en la sociedad, la ciudadanía ha comenzado a tomar conciencia que tiene que reemplazarlos, explicó el escritor, quien se considera actualmente un "político de emergencia".
No obstante, advierte que en una sociedad que funcione bien, la sociedad civil no debe de reemplazar a los políticos porque la ciudadanía dejaría de cumplir su función y se politiza también.
Vargas Llosa advierte que la sociedad civil puede llegar a reemplazar a los políticos a través de una forma electoral muy eficaz.
Sin embargo, apunta que no está seguro de que esa fórmula vaya a convertirse en una salida a la crisis porque muchas veces la indignación de la ciudadanía se torna en una respuesta como lo que ocurrió en Venezuela con Chávez o destaca que también puede surgir una fórmula creativa.