La muerte de una indocumentada ecuatoriana, tras el hundimiento de una embarcación en El Provenir, en Kuna Yala, así como el arresto de tres "coyotes" colombianos, dejó al descubierto una red dedicada al tráfico de humanos. Esto motivó al Ministerio Público a investigar.
Maruquel Castroverde, fiscal tercera superior, se trasladó a Colón, a donde fueron llevados los tres colombianos que se presume eran los encargados de transportar a los 16 ecuatorianos.
Se informó que Castroverde indagará a los colombianos, luego que fueran capturados por unidades de la Policía en tierra firme.
La funcionaria también determinará si el deceso de la ecuatoriana Marta Castillo, de 19 años, fue producto de un accidente o si hubo otras circunstancias que causaron su muerte.
A su vez, el Ministerio Público intenta determinar si la red de traficantes mantiene a otros integrantes aquí, asistiendo a los ilegales.
Las unidades policiales de frontera lograron la captura de los coyotes Alfonso Gómez Pineda, Fermín Valencia Martínez y Armando Benítez Chaverra, cuando los ubicaron en la selva.
En tanto, las autoridades de Migración procedieron a la deportación de los 15 indocumentados restantes, que naufragaron.
Informes policiales señalan que los traficantes de indocumentados utilizan las costas del Atlántico y el Pacífico para llevar a los ilegales a tierra firme.
Tanto Luis Contreras como Lidia Atencio sufrieron quemaduras en más del 70% de su cuerpo, por las que tendrán secuelas permanentes.
A raíz de estos hechos, la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) introdujo cambios para la circulación de los vehículos de transporte colectivo.