Las autoridades de investigación analizan la presunta relación de cinco homicidios, registrados en los últimos meses, con el decomiso de un cargamento de 120 kilos de cocaína transportado en el interior de unas tucas, en el área fronteriza de Paso Canoa.
De acuerdo con una fuente policial, los homicidios del colombiano Roberto de Jesús Villegas, asesinado en Vía Brasil por un sicario desde una moto y los asesinatos de César Ospina y Felipe Mosquera Baloy, quienes perecieron degollados, tienen relación con la incautación realizada en Paso Canoa.
Según la fuente, también la muerte de un ciudadano chiricano, cuyo cuerpo fue encontrado dentro de una pensión con evidentes muestras de violencia, también podría tener relación con el decomiso realizado por las autoridades.
La fuente precisó que información de inteligencia, manejada por las autoridades, señala que el cargamento original de droga entregado para ser transportado hacia Paso Canoa, era de 400 kilos, pero al final sólo fueron ubicados 120 kilos.
Precisó que estos hechos hacen suponer la pérdida de una parte del cargamento, que posteriormente fue cobrado por los carteles de la droga colombianos. Añadió que no se descarta la vinculación de la muerte del colombiano Alfonso Bocanegra con estos hechos, aunque aseguró que aún no existen evidencias concretas sobre esto.
En el caso de Roberto de Jesús Villegas se estableció que éste mantenían un local dedicado a la construcción de muebles. Además, que la víctima fue ultimada utilizando el "método caleño", es decir se le disparó desde una moto de alta cilindrada.
Con relación a la muerte de César Ospina y Felipe Mosquera se ha establecido que ambos mantenían un parentesco y uno de ellos tenía una propiedad en Chilibre. Aquí las autoridades no tienen aún ningún sospechoso, debido a que sus cuerpos fueron ubicados en Loma Cová con profundas heridas en el cuello.