Tras el intento de robo a la residencia del general retirado Rubén Darío Paredes, que realizaron varios antisociales, la Policía Técnica Judicial también investigó una serie de casquillos de balas.
Se presume que algunas balas fueron recargadas.
Esto podría ser una pista de la forma como están operando los antisociales y qué técnicas están utilizando con sus armas de fuego.
El director de la PTJ, José Ayú Prado, explicó que el que se hayan recargado municiones que fueron disparadas contra el general Paredes no ha sido desechado.
Sin embargo, la preocupación de la PTJ como la del general Paredes, a quien este diario contactó, es que haya personas con otra agenda o con otro propósito que se aprovechen de esto para cometer delitos y para no ser rastreados.
Criminalística de la PTJ recibió la información y los casquillos, mientras el informe y el caso ya están en manos de la Fiscalía Auxiliar de la República.
"Es muy difícil rastrear a una persona que haya recargado un casquillo, esta es una labor artesanal que no necesariamente se hace en una empresa, se hace también en una residencia", detalló Ayú Prado.
Especificaron que no hay empresas autorizadas por el Gobierno y Justicia para la venta comercial de municiones recargadas.