Autoridades colombianas y de Estados Unidos acordaron acciones para detectar empresas que se prestan al "lavado" de dólares de origen delictivo mediante la venta de productos que entran en Colombia de contrabando.
El ministro de Comercio Exterior colombiano, Carlos Ronderos, dijo que el trabajo que realizan funcionarios estadounidenses y de su país ha permitido descubrir operaciones de comercio ilegales que implicarían el "lavado" de dólares.
Ronderos aseguró que buena parte del contrabando que entra en Colombia, principalmente a través del puerto libre de Colón, en Panamá, es fruto del "lavado" de divisas de origen ilícito.
El funcionario dijo que es un contrasentido que el país haya bajado sus aranceles del 40 al 10 por ciento y el contrabando siga en aumento.
Atribuyó esa situación a la diferencia entre el dólar del narcotráfico y el del mercado.
Los contrabandistas usan para el pago de las mercancías que adquieren los dólares que les ofrecen los narcotraficantes, que consiguen a un precio hasta un 50 por ciento más bajo que la tasa de cambio del mercado.
Con esos dólares a menos precio, que no pasan por los circuitos normales para la operaciones de comercio exterior y ni siquiera llegan a Colombia, los contrabandistas pagan la mercancías que compran a empresas de EE.UU., que estarían colocando los pedidos a través de puerto Colón (Zona Libre).
Cálculos de algunos analistas señalan que aún si se pagaran todos los derechos de importación por los contrabandistas, el hecho de comprar dólares a 700 u 800 pesos frente a una tasa representativa del mercado de 1,300 o 1,300 pesos por dólar, hace que no haya importador legal o productor local capaz de competir con el valor que ellos pueden ofrecer al mercado.
Las exportaciones hechas a Colombia desde el puerto libre de Colón, en Panamá, suman unos 1,700 millones de dólares al año, pero en Colombia sólo aparecen efectivamente registrados 200 millones, y lo demás es contrabando, dijo el funcionario.