Los sueños de ser médico para salvar a los demás, se vieron interrumpidos por la muerte repentina de Eriño Ponce Guerra de 10 años, estudiante de cuadro de honor de la escuela Pablo Arosemnena en Colón
Todo ocurrió el pasado viernes cuando en un juego inocente un compañero le lanzó una tiza, y Eriño al tratar de esquivarla, se golpeó la sien con el pupitre de su maestro. Solo hacía unos minutos que había recitado una poesía.
La directora del centro educativo; Mirta Araúz señaló que se harán cargo de los gastos de sepelio, pero lamentó que uno de sus alumnos muy querido murió de esa manera, ya que ellos lo trasladaron en cuanto pasó el accidente.
Dijo que conversó con los compañeros de Eriño y les solicitó que sus padres de familia acudieran a la escuela para reunirse con ellos y hablar sobre este tema trágico que deben investigar.
Su madre, Yuritza Guerra no puede aceptar que al momento que necesitaban trasladarlo no había una ambulancia, y que no le dieron las atenciones de emergencia en el hospital Manuel Amador Guerrero.
En la escuela Pablo Arosemena, los compañeritos del V grado F, donde estudiaba Eriño se quedaron esperando, porque este lunes debió llevar la bandera nacional al canto del himno nacional por ser el estudiante sobresaliente del salón de clases.
El alumno falleció en el Hospital del Niño la mañana del domingo luego de estar vivo y en coma durante dos días.
El pequeño Eriño según su madre sufría de anemia de falciforme, pero tenía ocho años que no tenia una crisis. Este lunes sus familiares trasladaban el cadáver de Panamá a Colón.