La edifición de una plataforma en las costas del distrito de Donoso, en la provincia de Colón, parece ser el producto de un acto de magia. Nadie conoce su origen ni la actividad que en ella se desarrolla.
El misterio que rodea la estructura ubicada en Punta Rincón será investigado por la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), que inspeccionará el área para emitir una opinión sobre la denuncia de inversionistas del lugar y organizaciones ambientalistas.

Valerio Ábrego, director de Comunicaciones de la AMP, dijo a este medio que hasta la fecha no existe en la entidad una solicitud formal de concesión para el uso de fondo de mar.
Sin embargo, en el lugar sí existe una plataforma y varias estructuras de metal que fueron “abandonadas” en una de las playas de Punta Rincón, ambas atribuidos a Minera Panamá.

Cuando se le consultó a la empresa por el origen del material, Minera Panamá expresó en un comunicado que las piezas pertenecen a una contratista que opera en Punta Rincón.
Según los voceros de la compañía, en varias ocasiones intentaron contactar al contratista para que removieran las piezas de metal, pero no obtuvieron respuesta efectiva.
Ante la insistente denuncia de los lugareños y propietarios de la finca, Minera Panamá aseguró que se hará responsable del material arrojado irresponsablemente por su contratista.
No obstante, la empresa tendrá que esperar que las condiciones marítimas sean las más apropiadas para ejecutar la operación de recolección.
La compañía panameña, de capital canadiense, también negó que las piezas de metal tengan que ver con la construcción del puerto que forma parte del megaproyecto de extracción de cobre que estará ubicado en el corregimiento de Coclé del Norte y San José del General, en Donoso.
Plataforma.
Al preguntar por los trabajos que el contratista hizo, Minera Panamá no respondió los cuestionamientos alegando que las personas autorizadas para hablar no se encuentran en el país.
El movimiento de las piezas de metal y l a plataforma inquietó a los propietarios de la finca Bahía Rincón, donde fue abandonado el material, y organizaciones como la Asociación Nacional para la Conservación d la Naturaleza (ANCON) y el Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), que han solicitado información a la autoridades sin obtener una respuesta.
Las piezas fueron abandonadas frente a la finca Bahía Rincón, propiedad de Caribbean Rivera, un grupo de empresarios europeos y panameños que esperan la aprobación del estudio de impacto ambiental para desarrollar un proyecto ecoturístico en el lugar.
Según información que maneja el Centro de Incidencia Ambiental, hasta abril del 2010 no existía ninguna solicitud de concesión de uso de fondo de mar, ribera de playa y mar .
Tania Arosemena, abogada del programa de Bosques y Ecosistemas del CIAM, indicó que en el caso de que la estructura pertenezca a Minera Panamá se estaría actuando de manera ilegal a falta de la aprobación de estudio de impacto ambiental del contrato para la extracción de cobre en el distrito de Donoso.