La naturaleza también se opone a ser cercenada, pues si el Ministerio de Obras Públicas (MOP) no logra que se apruebe un estudio de impacto ambiental para la construcción de la carretera Cerro Punta- Boquete atravesando el Parque Nacional Volcán Barú, antes de la temporada de invierno, difícilmente las maquinarias de la empresa constructora podrán ingresar al área montañosa y accesible sólo en temporada seca.
Rogelio Alemán, gerente de la empresa Constructora Urbana S.A (CUSA), reconoció que en la época lluviosa la dificultad para el inicio de la etapa central del llamado Camino Ecológico se incrementa, porque es un área donde tendrían que tener mayor cuidado con la erosión y prever dificultades en su contracción.
Por tal razón se prefiere construir en verano, pues en invierno se dificulta la labor de las máquinas, por lo que no descarta que de llegar las lluvias la afectación a las tierras podría provocar e impedir que se realicen los trabajos como está previsto, posponiéndolos para el otro año.
"Podría darse el cambio dependiendo en que no se pueda iniciar en la época de verano", dijo Alemán. No obstante, aclaró que la empresa CUSA no ha suspendido los trabajos en las vías de acceso en las regiones de Boquete y Cerro Punta, pues sostuvo que en este lugar si existe un estudio de impacto ambiental categoría uno que fue aprobado y que permite que la obra se lleve a cabo.
Explicó que de los quince kilómetros que comprende la obra, se han adelantado diez, en ambos rutas, pero falta la que atraviesa por el parque Volcán Barú, pues hasta que no se apruebe el estudio de impacto ambiental no pueden ingresar maquinarias.
"Se está haciendo un nuevo estudio de impacto ambiental, mientras tanto seguimos trabajando en ambos lados", señaló. Referente a las demandas contra el proyecto que reposan en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), dijo que esperarán los resultados, pero que existe un compromiso contractual entre el Estado y CUSA que se estableció con todos los parámetros de la ley para la construcción del camino ecológico.