El ministro de Salud, Miguel Mayo, nuevamente es acusado por irregularidades en su gestión.
Esta vez se trata de la adjudicación de un contrato a una empresa que, supuestamente, incumplía con uno de los requisitos para una licitación.
El 16 de diciembre, el ministro y el patronato del Hospital Santo Tomás adjudicaron el contrato por ocho meses para la recolección y disposición final de desechos hospitalarios de esta instalación a la empresa Auramek.
Por el contrato, de 973 mil dólares también compitieron Contrataciones Limpieza y Equipos S.A. y el Consorcio Pumper S.A.
Sin embargo, ayer el abogado Edwin Sanjur presentó una denuncia contra la adjudicación del contrato, avalada por Mayo, y sostuvo que la oferta de Auramek debió ser rechazada por no cumplir con todos los requisitos del pliego de la licitación.
Sanjur afirmó que la empresa presentó un documento que no reúne los requisitos de autenticidad para demostrar que está paz y salvo con el fisco nacional.
El abogado indicó que mientras una empresa mantenga saldos pendientes con la Dirección General de Ingresos (DGI) no puede estar paz y salvo con el fisco.
"Tenemos información de que esta empresa tiene una cuenta pendiente con la DGI por 800 mil dólares", reiteró Sanjur.