El Cementerio Municipal de Santiago, provincia de Veraguas, es utilizado por algunas personas para el consumo de licor, drogas y para mantener relaciones sexuales.
Gonzalo Adames, alcalde de Santiago, durante una visita sorpresa al campo santo, observó el irrespeto que a diario se estaba cometiendo en este lugar.
Mencionó que para corregir estas anomalías cambió al administrador del cementerio.
También dijo que se estaban dando actos de profanación de tumbas y las pérdidas de algunos artículos.