La prueba, desde la base aérea de Palmahim, al sur de Tel Aviv, consistió en verificar el sistema de propulsión de los misiles que deberán interceptar cohetes agresores, informaron fuentes de seguridad.
Israel decidió hace dos meses desarrollar un nuevo mecanismo de defensa, conocido como "Iron Dome" (Cúpula de Hierro), para hacer frente a la amenaza de cohetes en poder de las milicias palestinas, que tienen en vilo a toda las comunidades alrededor de la franja de Gaza.
Para ello destinó un presupuesto de más de 800 millones de shékels (unos 140 millones de euros), y se ha puesto de plazo el año 2009 para que el prototipo entre en servicio.
El "Iron Dome" forma parte de una estrategia israelí mucho más amplia que busca neutralizar cualquier amenaza de cohetes, desde los de corto alcance disparados desde Gaza a los balísticos en poder de Siria e Irán".