El jefe de la Interpol en Panamá, Jorge Motley, fue indagado ayer por la Fiscalía Auxiliar por el presunto delito de atentar contra la administración de justicia y haber falseado supuestas pruebas contra el precandidato presidencial Alfredo Oranges, tras lo cual presentó evidencias de la supuesta participación del político en una red del tráfico de 900 kilos de droga y el intento de lavar 250 millones de dólares depositados en un banco panameño.
Motley, quien fue indagado por espacio de cinco horas, reveló que el procurador José Antonio Sossa no cumplió con su labor de investigar las supuestas actividades ilegales de Oranges, denunciadas por las autoridades italianas, y que éste tampoco ha dicho toda la verdad sobre el informe traído por el fiscal de drogas, Rosendo Miranda.
Detalló que entre los documentos aportados por la Interpol de Roma existe una orden de detención y un llamamiento a juicio contra Oranges y otras 44 personas acusadas de narcotráfico por el juez Otello Lupachini.
Explicó que Italia remitió dos cartas rogatorias a las autoridades panameñas en las que solicita la cautelación de cuentas contra Oranges, pero que ninguna de las peticiones se ejecutó por parte del Ministerio Público.
Aseguró que recibió informes de la exjefa de la Unidad de Análisis Financiero (UAF), Victoria Figge, quien elaboró un documento sobre los movimientos de dinero de la empresa France Mistral, en donde aparecen como miembros el capo Rosario Luricella y Alfredo Oranges.
En su declaración, Motley asegura que Figge puede ser citada por la Fiscalía Auxiliar para que confirme la existencia del citado informe. También detalló que en el encausamiento enviado desde Roma se señala que Oranges recibió dos millones de dólares para su campaña presidencial.
Por su parte, Alfredo Oranges dijo que sus abogados tramitarán el caso y que "empieza la madeja a mostrar los cabos sueltos de los hilos oscuros de que hablamos en algún momento, pero al final se conocerá la verdad y que eso llegará a su momento".