El gobierno de Juan Carlos Varela, a través de los abogados que contrató, pidió hoy que el Estado de Panamá sea “parte ofendida” en el proceso en el que se investiga el supuesto soborno a autoridades de Panamá por parte de directivos de Finmeccanica en 2010, durante la gestión del ex presidente Ricardo Martinelli.
Ya el Estado de Panamá perdió la oportunidad de constituirse como parte activa del proceso –sólo se podía hacer hasta el pasado 27 de junio, al inicio del proceso-, con lo cual al ser ahora sólo “parte ofendida” tendrá una participación pasiva en el juicio.
Así, los abogados que contrató Varela – del bufete estadounidense Hogan Lovells Studio Legale- no podrán llamar a testigos, ni hacer preguntas, ni interponer recursos dentro del proceso. Es decir, no podrán intervenir en forma activa.
La audiencia se desarrolló hoy en la sala sexta de la Segunda Sección Penal del Tribunal de Roma y estuvo presidida por la jueza Adele Rando. En ella se presentaron como testigos tres investigadores de Nápoles, y se anexó al proceso unas cinco horas de escuchas telefónicas en las que, según fuentes judiciales, no hay ningún funcionario panameño grabado.