El director de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Jaime Jácome, tendrá que presentar en la Procuraduría General de la Nación, las pruebas que demuestren que no incurrió en una falta disciplinaria al no efectuarse desde la entidad el traslado hacia un centro penal de un detenido acusado de secuestro.
Al director de la PTJ se le sigue un proceso disciplinario desde el 8 de febrero, cuando la Fiscalía Auxiliar detectó que el detenido de origen asiático Wong Wai Keung, cabecilla de la banda del secuestro de la joven Ann France Wong, no fue trasladado desde el sistema transitorio de cárcel de la institución donde permanecía bajo investigación hacia el centro penitenciario La Joya.
El proceso gira en torno a la posible comisión de faltas en el ejercicio de funciones.
El hecho produjo que el fiscal Auxiliar, Luis Martínez, presentara una queja e iniciara de oficio de investigación.
El 3 de junio de 2005 culminó el proceso disciplinario y la Procuraduría General de la Nación reveló en un comunicado que tal petición se sustenta en las pruebas que se practicaron durante la investigación disciplinaria que se le siguió al funcionario.
En la sustentación se señala la interferencia del subdirector de la PTJ en las investigaciones que se llevaban a cabo, a objeto de determinar la causa de la muerte de Vanessa Márquez, lo que hizo motivado por un interés personal ante requerimiento que le formuló un amigo.
Al subdirector separado de la PTJ también le fue negada la acción interpuesta de recusación contra la procuradora Ana Matilde Gómez.
Mientras que 11 meses después de haber interpuesto en la Corte Suprema de Justicia la solicitud de separación del conocimiento del proceso disciplinario por parte de la Procuradora, la Sala Cuarta de Negocios Generales rechazó de plano el incidente.