El propio jefe de la Dirección de Operaciones del Tránsito, mayor Bartolomé Agüero, salió de las oficinas refrigeradas a la calle para dirigir el tráfico vehicular.
Agüero tomó como punto de trabajo una de las áreas más candentes, el cruce de San Miguelito, y durante las dos horas que estuvo dirigiendo el tráfico puso cuarenta y dos boletas, principalmente a los conductores de buses colectivos que no manejaban por el carril reglamentario.