El presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, violó las normas de la institución al fijar las condiciones laborales de su compañera sentimental, según un informe divulgado ayer por un panel designado para investigar el caso.
El informe, que aparece publicado en la página web del organismo, señala que la actuación de Wolfowitz ha creado una "crisis de liderazgo" en la institución e insta al Comité Ejecutivo a decidir si el ex número dos del Pentágono será capaz de ofrecer el liderazgo necesario para que el Banco lleve adelante su misión.
Se prevé que Wolfowitz comparezca mañana ante el Comité Ejecutivo, que debe adoptar una decisión en este caso entre mañana y el miércoles. Sus miembros han discutido varias opciones disciplinarias. Podrían despedirlo, pedirle la renuncia, señalarle que carece de confianza en su liderazgo o reprenderlo.
Herrera indicó que si se hace un buen trabajo y los técnicos garantizan que manejando bien la disposición de basura no vuelve a suceder, se procedería a evaluar y valorar la situación con las familias; sin embargo, dijo que no se quiere adelantar hasta que los ténicos den la última palabra.
Rudy Guzmán, quien tiene 12 años de residir en esta área, dijo que el que las aguas hayan bajado es un "gran alivio, pero a la vez genera expectativa saber qué quedó". Así se sentía ayer durante el día.
La mayoría de los damnificados coincidían en las ganas inmensas de entrar a su casa; sin embargo, no podrán hacerlo hasta que las autoridades lo ordenen.
También piden ser reubicados, eso sí, como aclaró Guzmán, a un sector no muy lejano, porque ella, por ejemplo, trabaja en Calidonia y todo su sueldo lo gastaría en pasaje.
Igual que Rudy, varias familias vivieron la pesadilla de ver cómo quedaron sus casas después de más de una semana de estar sumergida debajo de agua y lodo.
Colchones, estufas, neveras, sillones, camas. Todos los enseres estaban destrozados y afectados por el agua y el lodo que les penetró.