Empero, un estudio realizado en Estados Unidos asegura que los jóvenes tienen hábitos alimenticios que los hacen susceptibles de sufrir ataques cardíacos.
La investigación, finalizada este año, se realizó sobre una muestra de 249 alumnos de colegios de California entre 13 a 17 años. La conclusión fue que el 11% de los jóvenes mostraba un "engrosamiento no saludable de las paredes de las arterias".
Consultada al respecto la médico familiar y entrenadora personal Dra. Enitza George,
manifestó que el riesgo para los niños y jóvenes panameños es real.
Recordó sus años de estudiante cuando encontró grasa en las arterias de un niño de dos años.
La especialista agregó que la capacidad de dilatación y contracción de las arterias cambia después de la ingestión de comida chatarra.
La moderación en el consumo de alimentos altos en grasa, sodio, azúcares y preservativos y el cambio de hábitos sedentarios, son la mejor manera de eliminar el riesgo de una enfermedad del corazón, tanto para los adultos como para los más jóvenes.
En Panamá la mortalidad por enfermedades cardiovasculares aumentaron 2% anualmente en el período 1990–1994. Actualmente es una de las tres causas principales de la mortalidad general.
El 7% de todas las defunciones que se registran en el país son causadas por deficiencias cardíacas.