Hace un mes, unos 50 jóvenes de la Escuela Taller Panamá que no habían culminado sus estudios secundarios decidieron ir tras un sólo propósito: salir de las pandillas.
Actualmente se educan en los oficios de la carpintería, soldadura y albañilería y realizan trabajos en el patrimonio arquitectónico del país.
La mayoría de ellos son del barrio de El Chorrillo, San Felipe y Santa Ana, quienes desean empezar nuevos estilos de vida.
Justo eso es suficiente para suministrarle energía eléctrica a esa comunidad, como dio a conocer el ingeniero electromécanico a Panamá América, quien dijo que el proyecto tiene doble propósito: "enseñarles también a las comunidades de escasos recursos a cuidar las formas de abastecimiento de agua y disminuir los costos de la electricidad para aquellos que utilizan la energía de la red de distribución".
Al mismo tiempo, se puede producir parte de esta energía con una máquina que contenga agua.
En este sentido, no sólo la microhidroeléctica está diseñada para comunidades pobres, sino que también puede ser empleadas en barriadas residenciales.
Clément tiene varios años dedicándose al diseño de estas máquinas productoras de energía eléctrica, ya sea a partir del viento, del agua, de las olas del mar y cualquier otra forma de movimiento que pueda darle vuelta a un generador. Una microhidroeléctica puede costar aproximadamente B/. 3 mil.
Clément ha fabricado alrededor de 15 generadores de energía. Algunos de ellos se han instalado en comunidades de Darién, Bocas del Toro y Veraguas.
Tiene una turbina de tipo de flujo cruzado, acoplada a un eje generador de energía. Éste es un alternador de un vehículo que ha sido modificado, que no utiliza electromagnetos en el rotor y por lo tanto no tiene alambres ni brochas.
Jóvenes de El Chorrillo saldrán de las pandillas
La Agencia de Cooperación Española y la Oficina del Casco Antiguo, entre otras instituciones, ejecutan este proyecto.