Roberto Brown, Director de la Súper Banda dijo que han tratado de unificar a la juventud, y “el desfile lo hemos denominado no a la violencia por que vemos cómo nuestros jóvenes quieren estar matándose unos con otros, y esto tiene que cesar”.
Señaló que por eso la agrupación está abierta a recibir a todos los que deseen participar “porque creemos que si un joven agarra un clarín, un tambor, o cualquier instrumento se alejaría del mal vicio y los malos pasos”.
Brown, quien además es hermano del reguesero “Nest de los Sensacionales” invitó a todos los profesores de música para que se sumen al trabajo social que hay que hacer por nuestra juventud para poder apartarlas de la delincuencia y permitan que todos lo quieran participar de las bandas lo hagan.
Para este año la Súper Banda tendrá unos 600 miembros por la gran cantidad de jóvenes que aspiran a pertenecer a esta agrupación musical indicó su Director que piensa que ésta es una manera de ayudar al entretenimiento.
El nombre de Súper Banda es una creatividad porque siempre dicen que en Colón hay solo ladrones, “pero hemos demostrado que no es así porque unificamos a todos los planteles educativos de la básica, ciencias, letras y todas las ramas”.
El director de la banda señaló que el único apoyo que han tenido es de la alcaldesa Matilde Rosales de Ardines, pero necesitan que otros políticos colaboren para que contribuyan con la provincia al apartar nuestra juventud de la violencia.
En esta agrupación hay hombres, mujeres, y niños de diferentes edades, que son la alegría de los colonenses que disfrutan con cada presentación del grupo musical.
De acuerdo con Broce, el sistema de pago por cuenta no es lo que ocasiona que los conductores manejen desordenadamente por las calles.
“El ser humano actúa de acuerdo con su conciencia y no es por la forma que cómo te pago o cómo te vistes la que va a determinar un cambio de conducta”, señaló.
Denunció que muchos proponen soluciones al problema del transporte público de pasajeros desde una oficina refrigerada sin conocer la realidad de lo que se vive diariamente aquí.
Indicó que el sistema de pago por cuenta es la fórmula que impera a raíz de muchos años de inexistencia de un sistema que regule la relación salarial entre dueños y conductores.
Para el dirigente transportista, la situación económica en el gremio no ha mejorado, a pesar de la unificación del pasaje, porque los propietarios tienen que correr con los gastos de los daños mecánicos y los causados por los usuarios, principalmente en los asientos. Ernesto Torres, subdirector de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), aseguró que existe “algo” dentro del sistema de transporte que impide hacer cumplir la ley que regula el transporte, la cual establece que los conductores de buses deben estar amparados por el Código de Trabajo.
“No sé... hay algo dentro del sistema que no permite que las cosas se hagan como deben ser”, resaltó el funcionario.
Torres no identificó qué era ese “algo” que impide cumplir la ley, pero negó que eso sea un obstáculo para que la ATTT haga valer los derechos laborales de los conductores.
Según Torres, el palanca tiene conocimiento de que la ley lo protege y en el momento en que sus derechos son violados, puede acudir al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral para interponer la denuncia contra el propietario de los buses.
De acuerdo con Torres, cuando se haga renovación total de la flota de buses, la ATTT va a exigir que todos los conductores trabajen por ocho horas, reciban un salario fijo, tengan derecho a vacaciones, XIII mes y a seguro social.
Señaló que esta medida acabaría en gran parte con el desorden de los conductores que violan las leyes de tránsito por lograr llegar primero a las principales paradas. Torres lamentó la situación que sufren miles de transportistas, que trabajan por muchos años como conductores con la esperanza de lograr un certificado de operación para convertirse en propietarios.
El funcionario destacó que la legislación también establece el derecho de los palancas de tener la primera opción al momento de entregas de los cupos, pero son muy pocos los casos en que este aspecto se cumple.
Para ello, Watson propone la creación de una Gran Corporación del Transporte Colectivo en el área metropolitana, integrada por varias agrupaciones, y que sea la entidad que administre la concesión de los cupos.
Según el estudioso, la nueva Corporación otorgaría a los actuales transportistas y sus palancas la primera opción para las vacantes de conductor.
Devengarán un salario digno con todas las prestaciones laborales, que podría ser de B/. 500.00 mensuales, con posibilidad de llegar a los B/. 700.00 con las prestaciones, según la propuesta.
Según Walter Watson, el transportista, al tener asegurados sus emolumentos, los que cobrará semanal o quincenalmente, cambiará su actitud hacia el usuario y el servicio que brinda, al no tener que conducir el vehículo en forma irresponsable. Adbiel Abadía de 37 años, es palanca de un “diablo rojo” de la ruta Pedregal- Transístmica, que vive la cruda realidad de estos trabajadores.
Inicia la jornada desde las 3:30 a.m., hora en que sale de su casa en Las Acacias para llegar a la piquera de Pedregal.
A las 4.45 a. m. arranca el motor del 8B-139 para dar comienzo a su primera vuelta y a las 8:00 p.m. culmina su trabajo, tiempo que le permite completar cuatro vueltas desde Pedregal hasta la Gran Terminal en Albrook, un recorrido de más de 20 kilómetros, que lo hace muchas veces bajo un calor sofocante o un torrencial aguacero.
Es el único soporte económico de su familia, compuesta por sus tres hijos y su esposa, por lo que tiene que desafiar el sueño, el frío y la inseguridad de la noche para asistir a su trabajo.
“Con mucha suerte y bastante trabajo se logra sacar entre B/.20.00 ó B/.25.00 por día”, dijo Abdiel, quien en los últimos cinco años ha ajustado su escuálida entrada económica para pagar casa, escuela de los hijos, luz, agua y, además, vestir y alimentar a los suyos.
La fórmula es el ahorro diario para sobrevivir con esta entrada, comentó el conductor, quien a pesar de haber estudiado sólo hasta el tercer año de escuela secundaria, denota una buena educación.
Según Abadía, el aumento del pasaje no ha producido los resultados económicos que se esperaban, debido a que la creación de las nuevas rutas de Tocumen y la 24 de Diciembre por la Tumba Muerto han mermado pasajeros a la ruta de Pedregal.
Indicó que estas nuevas rutas han disminuido en casi un 90% los transbordos de pasajeros, que eran la ganancia neta de los conductores de la ruta de Pedregal, en puntos principales como El Parador.
Según el palanca, después de las 7:00 p.m., muchos busitos colegiales se dedican a transportar pasajeros desde El Parador, lo que también ha contribuido a mermar los ingresos.
Manifestó que la unificación del pasaje a B/.0.25 eliminó el problema conocido por los conductores como el “jopeo”, en el cual el pasajero no pagaba el pasaje real, sino que siempre declaraba los B/.0.15.
Con el “jopeo” se perdían casi hasta B/.15.00 por vuelta, pero ahora las nuevas rutas y los piratas son los que nos perjudican económicamente.
Para Abadía el sistema de cuenta puede ser sustituido por otro mejor para ellos, pero todo es voluntad de los dirigentes del transporte y del Gobierno para hacer cumplir la ley sobre el transporte público.
Sugirió que ambas partes, autoridades y transportistas se pongan de acuerdo para ensayar otras formas de pago, que puedan ayudar económicamente a los conductores.
Reconoció que el sistema de cuenta motiva a que muchos conductores tengan que viajar a altas velocidades para cumplir con el pago al propietario, ya que si no la completa, acumula una deuda en su contra.
Abadía denunció que en esta situación el Gobierno no ha tomado en cuenta que el transporte público está saturado con muchas unidades nuevas que han entrado al sistema, aunado a la crisis económica.
Abadía confirmó que actualmente no se rigen por contrato de trabajo. Se hace un acuerdo verbal entre el propietario del bus y el conductor, quien en última instancia se responsabiliza de todo lo que le suceda al autobús.
Manifestó que muchos propietarios descuentan a los conductores cuando son víctimas de robo, el dinero de la cuenta que debieron haber entregado.
Destacó que para evitar los robos, los palancas dejan guardado en la piquera o en otro lugar de confianza el dinero que van recogiendo durante las vueltas, y muchos como él, tienen un arma blanca para defenderse.
En la piquera de Pedregal, semanalmente entre dos y tres palancas son asaltados, comentó.
Otra desventaja para los conductores en la relación de trabajo es que tienen que pagar, aparte de la cuenta diaria ( B/.80.00), el aseo del bus, que tiene un valor de B/.4.00 y el tanque lleno de diesel, cuyo precio asciende a B/.17.00.
Abdiel Abadía sabe que éste no es el mejor trabajo, pero confía en que algún día la proporción de las ganancias cambie un poco a favor de los palancas.