Los jubilados y pensionados de la Caja de Seguro Social (CSS) cambiarán su estrategia de lucha. A partir del 1 de febrero, en vez de cerrar las calles, vivirán en el Complejo Hospitalario Metropolitano, en la Transístmica, advirtió el dirigente de los Jubilados Independientes, Eladio Fernández.
La medida se tomó, según Fernández, porque el mandatario Ricardo Martinelli les prometió un ajuste de B/50 en sus pensiones y no les ha cumplido.
Por esa razón marcharon ayer hacia la Presidencia de la República gritando consignas y exigiendo que se les defina la fecha de pago, ya que se sienten cansados y burlados porque las autoridades no hacen nada para otorgarles el aumento.
El pasado viernes, el Gobierno le planteó a Fernández un incremento de B/30 a los jubilados que reciben hasta B/700 en sus pensiones y de B/20 a los que ganen B/800, pero no hubo acuerdo.
No hay fecha.
En tanto, el director de la CSS, Guillermo Sáez-Llorens, manifestó que aún falta firmar el pacto al que se llegó con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para elevar el subsidio anual que entrega el Estado, para entonces definir la fecha de entrada en vigencia del aumento.
Manifestó que este proceso involucra un nuevo estudio actuarial, pero primero se debe terminar con la depuración de la información de la institución para conocer cuál es el impacto que dejará el ajuste salarial a los jubilados.
El acuerdo establece reformas a la Ley 51 de 2005, que rige a la CSS, para modificar la fecha y el monto del aporte que brinda el Estado, que este año es de B/140 millones.
Sáez-Llorens explicó que para balancear el déficit del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) se requiere un incremento en el subsidio que da el Estado de B/200 millones.
El funcionario aclaró que, por ahora, este será el único cambio. “Por ahora no tenemos nada más en mente", expresó.