Entre bailes, tamboritos, salomas y una olla de sopa hirviendo, los jubilados reclamaron el aumento de B/ 50, esta vez, en la Vía Transístmica, causando un tranque descomunal de tres horas.
Ni la lluvia del mediodía puso fin al cierre de la vía. Los manifestantes advirtieron que solo cesarán las protestas hasta que el presidente Ricardo Martinelli les confirme el día en que el ajuste salarial llegará.
Eladio Fernández, vocero de los jubilados independientes, manifestó que no confían en la comisión que nombró el mandatario, pues desde hace año y medio están solicitando el aumento.
En medio de la protesta, los jubilados pidieron la renuncia del director de la Caja del Seguro Social, Guillermo Sáez Llorens.
Después de tanta espera, la sopa al fin estuvo, por lo que se inició la repartición, la cual originó roces entre los jubilados, pues temían quedarse sin probar el caldo.