El Juzgado Sexto Penal adelanta un proceso penal por el fraude de unos B/ 200 millones en perjuicio del ciudadano judío Walter Bronner, quien había cedido estos fondos al Instituto de Ciencias Weizmann, con sede en Israel.
La denuncia fue presentada contra la británica Gislhaine Whyte, que fungió como ama de llaves de Bronner.
En la investigación adelantada por la Fiscalía Duodécima de Circuito, se estableció que la sindicada creó registros falsos corporativos, a través del Registro Público panameño.
Walter Bronner huyó de la desaparecida Checoslovaquia tras la invasión alemana, después de que varios de sus familiares fallecieran en las cámaras de gas de Auschwitz.
Luego se trasladó a Colombia, en donde fundó una fábrica de procesamiento de acero.
En el año 1983, crea en Panamá la sociedad Noavest Corporation, que fue usada para administrar su fortuna.
Fue sobre esta empresa que Gislhaine Whyte realizó una serie de acciones para hacerse con sus fondos. Sin embargo, estos fueron cedidos al Instituto de Ciencias Weizmann.