Julio Berrío, abogado del ex general Manuel Antonio Noriega, advirtió ayer que si Estados Unidos decide extraditar a su cliente a Francia, luchará para que se le respete la condición de "prisionero de guerra" y no se le trate como un reo común.
Sus declaraciones surgen luego de que el embajador de Francia en Panamá, Pierre-Henri Guignard, aseguró que Noriega "sería tratado como cualquier acusado de lavado de dinero" y no gozaría de los privilegios que tiene en Estados Unidos.
En medio de esta polémica, el juez William Turnoff decidirá hoy sobre el futuro del ex general. Más en A3