La defensa del presidente del Banco Agroindustrial y Comercial de Panamá (BANAICO), Manuel Salvador Morales, calificó como un "carnavalazo" la vista fiscal emitida por la fiscal primera delegada, Guillermina Mc Donald, en la que solicita su llamamiento a juicio junto a otros tres miembros de la junta directiva de esta institución bancaria.
El abogado Jorge Hernán Rubio, defensor de Morales, alegó que la Fiscalía realizó un trabajo ineficiente dentro de las sumarias instruidas por las supuestas irregularidades encontradas en BANAICO.
Rubio señaló como una ineficiencia el que la Fiscalía se haya negado a aceptar un cúmulo de pruebas en donde se establece con claridad la inexistencia de los delitos imputados a los cuatro directivos de BANAICO que fueron llamados a juicio.
Precisó que conforme a derecho, ninguno de los actos imputados a Morales constituyen delito alguno, por lo que acusó a la Fiscalía de aplicar sus esfuerzos a la ubicación de figuras delictivas que no existían.
Sostuvo que la ignorancia en el derecho económico y financiero permitió a la Fiscalía realizar aseveraciones inexistentes y fundamentarse en una auditoría que no arrojó luces sobre la comisión de algún delito.
Afirmó que todas las actividades financieras a que hace referencia la fiscal en el expediente que instruyó para sustentar el llamamiento a juicio son de papel y fueron hechas para enfrentar la crisis de liquidez que enfrenta el banco.
Dijo que las transferencias de dinero que menciona la fiscal como presunto delito nunca existieron y sostuvo que las mismas forman parte del proceso de reestructuración de las obligaciones que adquirieron terceras personas y que ocasionaron pérdidas económicas al banco.
La fiscal Mc Donald solicitó el encausamiento penal de Morales y de los otros directivos del BANAICO, Bruno Bemporad, Maritza Mattaden e Irasema Subía, por los presuntos delitos de estafa, asociación ilícita para delinquir y falsedad.