El juicio por el homicidio del obrero Luigi Antonio Argüelles, quien pertenecía al Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), entró ayer en la fase de práctica de pruebas y se espera que más de 50 testigos participen en los próximos días.
En este proceso están sindicados los miembros de la Policía Nacional, César Augusto Garay (cabo) y Manuel Genaro Moreno (sargento), a quienes ya se les solicitó llamamiento a juicio.
Este hecho de sangre ocurrió el 16 de agosto del 2007 en la isla Viveros, en el Archipiélago de las Perlas.
Según el protocolo de necropsia, Argüelles falleció por 56 heridas que le causaron al ser impactado por un disparo de escopeta calibre 12.
En la audiencia participan como jurados de conciencia, siete mujeres y un hombre, y como querellantes los abogados Antonio Vargas y Rolando Rodríguez.
Además, actuaron como defensores del sargento Manuel Moreno, Ronald Hurley, y del cabo César Garay, Víctor Chan Castillo.