Un total de cinco testigos, tres de ellos solicitados por la fiscalía, comparecieron ayer durante la audiencia seguida al ex sacerdote Pedro Hernández Rabadán por la muerte de la menor Eva Góngora, quien falleció intoxicada con cocaína líquida que se encontraba dentro de un envase de jugo Galáctica.
El fiscal cuarto superior Dimas Guevara reveló que entre los testigos solicitados se encontraban el médico Jaime Arias, la jefa de Toxicología de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Gira Araúz, y Silka Guzmán.
Guevara explicó que con la comparecencia de los testigos se pretende establecer las consecuencias del consumo de cocaína pura en el organismo de una persona, especialmente una menor de edad y los efectos irreversibles que ello ocasiona.
A juicio del funcionario de instrucción el jurado compuesto por seis mujeres y dos hombres debía iniciar su deliberación en la noche de ayer y establecer un veredicto en las primeras horas del día de hoy si existe algún tipo de duda con respecto a la responsabilidad del sindicado.
Si es declarado culpable, Hernández Rabadán de 71 años, podría ser beneficiado con la aplicación de la norma que establece que ninguna persona con más de 62 años debe estar en prisión. También el sindicado ha permanecido varios años en prisión hasta su juicio.
El Ministerio Público solicitó el encausamiento penal contra Hernández Rabadán, luego que las investigaciones realizadas lo señalaran como la persona responsable de un embarque de Jugos Galáctica a través de la empresa World Comodity, que tenía como destino España y en el cual se encontraba oculta la cocaína.
Para el Ministerio Público, Hernández Rabadán era parte de una organización criminal que presuntamente enviaba embarques de cocaína a España, pero uno de estos jugos llegó a manos de la menor Eva Góngora, quien lo ingirió y falleció.