La Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia Católica no "descansará" hasta que el Tribunal Electoral (TE) solucione cada uno de los delitos electorales que fueron reportados por sus observadores durante las pasadas elecciones, informó la secretaria general de este organismo, Magalys Castillo.
Castillo, quien manifestó que Justicia y Paz le pedirá cuentas al TE por cada uno de los delitos que se cometieron durante el proceso de votación, informó que la próxima semana miembros de este organismo se estarán reuniendo con los magistrados, para exigir respuestas a muchas de sus dudas sobre la transparencia del torneo del 2 de mayo.
Agregó que a este organismo no le preocupa tanto los errores de tipo administrativo que se cometieron, sino los delitos que se registraron, como la compra de votos en distintas modalidades, violencia electoral, injustificados cambios de residencia y empadronamiento en un lugar distinto al de su residencia, los cuales no van a pasar por alto.
Aseguró que desde hace una semana se están reuniendo con sus observadores de Panamá y el interior del país, a fin de darles a conocer el resultado del informe que se confeccionó y fue presentado a las autoridades.
Indicó que el fin de semana pasado sostuvieron tres reuniones con sus observadores de Chiriquí, quienes indicaron que hasta la fecha continúan llegándole denuncias sobre irregularidades electorales.
Otros delitos electorales que se reportaron a Justicia y Paz son: personas votando con licencia de conducir y votantes que llegaron al recinto de votación acompañados a pesar de que no necesitaban ser ayudados.
Según un resumen del informe confeccionado por este organismo, las deficiencias administrativas suman un total de 542 reportes, de las cuales 65 son por inicio tardío de las votaciones, 57 debido a la inexistencia para facilidades a discapacitados y 51 por ausencia de delegados electorales.
Castillo advirtió que este organismo velará para que el TE atienda hasta la última denuncia sobre delitos electorales y al final harán sugerencias para mejorar el proceso electoral en Panamá, proponiendo cambios importantes en el Código Electoral