El presidente de la Fundación de Apoyo al Detenido, Javier Justiniani, pidió al gobierno la suspensión de la licitación por encima de 30 millones de dólares para la alimentación de los internos.
Justiniani denunció que aunque le menú incluye en granes majares, en la práctica los reos reciben son tanques con arroz, y puerco en malas condiciones.
El abogado de los detenidos propone que sean los propios internos los que preparen los alimentos, para poder consumir comida fresca y caliente .
Justiniani anunció que el próximo 10 de diciembre Día de los Derechos Humanos los internos realizarán una huelga de hambre en demanda de una respuesta a sus peticiones.