El Juzgado Quinto Penal deció abrir causa criminal y decidió mantener la detención de los comunicadores sociales Blas Julio y Alonso Pinzón, por el presunto delito de extorsión en perjuicio del empresario de la Zona Libre de Colón, Abdul Waked.
Durante la audiencia preliminar, que se extendió por más de seis horas, el juez decidió llamar a juicio a Blas Julio y Alonso Pinzón, pero a éste último le mantuvo la medida cautelar de casa por cárcel.
Al inicio de la audiencia Blas Julio denunció que agentes de la Policía Nacional lo han torturado psicológicamente y que se encuentra padeciendo quebrantos de salud, por lo que requiere atención médica especializada.
Julio fue conducido por varios agentes de la Policía esposado de pies y manos, mientras gritaba haber sido objeto de maltratos psicológicos por parte de los agentes policiales encargados de la vigilancia en la cárcel de Tinajitas.
Durante la audiencia, el fiscal primero de Circuito, Arquímedes Sáenz, solicitó al tribunal el encausamiento penal de los sindicados, bajo el argumento que toda la operación de extorsión había sido filmada por las unidades policiales que realizaron una operación encubierta.
En tanto, la defensa de los implicados alegó que todo se trató de un engaño y que ambos fueron víctimas de una jugarreta política, por las críticas a la actual administración gubernamental. Por su parte, el abogado Carlos Cabezas, representante legal de Abdul Waked, dijo que también había solicitado el llamamiento a juicio de los sindicados.
De acuerdo con las sumarias, Julio y Pinzón fueron detenidos por unidades de la PTJ tras solicitar la suma de B/.300,000 al empresario Waked para no divulgar una serie de supuestas actividades ilegales de su parte.
Ambos fueron arrestados durante un operativo encubierto en un restaurante de la localidad. También se informó que los presuntos extorsionadores recibieron un pago inicial de B/.10,000 cada uno antes de su detención.
Durante la operación los agentes policiales filmaron y gravaron las entrevistas realizadas entre Waked, Julio y Pinzón en donde los dos últimos solicitaban el pago del dinero para no realizar una campaña contra el empresario. Al momento de la entrega del primer pago, agentes de la PTJ habían marcado el dinero que fue encontrado en los bolsillos de ambos extorsionadores.
Tras recibir las primeras llamadas, Waked acudió al Centro de Recepción de Denuncias de la PTJ y se solicitó al despacho del Procurador José Antonio Sossa, permiso para realizar grabaciones telefónicas y de vídeo al momento de las reuniones.