¿Qué ha pasado después de seis meses con la demanda que familiares y afectados interpusieron contra los organismos encargados del desarrollo del encuentro deportivo?
Líctor Reyna III, defensa de Liliana Barona, viuda de Ricardo Vega, y de Carlos Julio, padre e hijo, afectados en el incidente, dio a conocer a El Panamá América que el Juzgado Sexto de Circuito ya procedió a notificar a los demandados, teniendo sólo la contestación de la empresa Pirotécnica Guararé, cuyo representante legal es la firma de abogados Solís, Endara y Guevara.
Reyna III destacó que los demandados, una vez notificados, tendrán diez días para responder.
Posteriormente a la contestación de los implicados se procederá a la etapa de presentación de pruebas de cada una de las partes.
Reyna III destacó que este es un proceso que podría tomar su tiempo, debido a lo extenso y complicado del caso. Cientos de panameños se dieron cita el 5 de noviembre del año pasado para presenciar uno de los juegos del Torneo Panamericano de Béisbol, en la que la Selección Nacional de Béisbol de Panamá se enfrentaría a la de Estados Unidos.
El juego estaba retrasado y en el momento en que se suponía que iba a iniciarse, sucedió lo inesperado. Un fuego de artificio, en vez de ser lanzado al aire, se fue contra una de las gradas laterales.
La gente corría despavorida y luego de momentos de histeria y terror, el humo se dispersa para mostrar cuál había sido el estrago que causó el impacto. Siete personas resultaron afectadas. Ricardo Vega, sufrió heridas graves, y en menor grado Carlos Julio y su hijo Carlos Ariel Julio. Tanto los abogados como los familiares y mismos afectados por el incidente del 5 de noviembre, tienen la esperanza y optimismo de que se llegue a feliz término con la demanda y se haga justicia.
Liliana Barona, viuda de Ricardo Vega, sostuvo que van a pasar muchos años para que tanto ella como sus hijas se recuperen de algo tan impactante y fuerte en sus vidas, como fue la muerte de Ricardo. "Mis hijas y yo estamos pasando por un proceso lento y doloroso, pero el tiempo es el mejor amigo", dijo.
Con el proceso, indicó, hay que tener calma, porque "esto es tan obvio que es como tener el sol de frente y no querer mirar".
Para ella es sumamente alentador sentir el apoyo de personas que nunca antes había visto y que se le acercan para darle ánimos y expresarle que la muerte de su esposo no puede quedarse impune.
"Si le pidiera la opinión a las personas, la mayoría coincidiría en que tengo la razón. Esto me da las fuerzas para esperar", destacó.
Y es que Liliana, sus hijas, así como para Carlos Julio (padre e hijo) han entendido que cuando se pierde a un ser querido en circunstancias que pudieron ser evitadas o se tienen lesiones en esas mismas circunstancias, sólo el tiempo es el mejor remedio para seguir luchando. Ellos tendrán que esperar a que la justicia, de algún modo, pueda resarcir el gran daño que se les hizo.
Por otro lado, se conoció a través del abogado que a mediados de febrero de este año decidieron ampliar la demanda.
Líctor Reyna III explicó que en la demanda se incluyó a la Federación Panameña de Béisbol (FEDEBEIS), cuyo representante legal es Frank Wever.
Agregó que se decidió incluir a este nuevo demandado luego que durante un mes se hizo la revisión del material probatorio y se determinó que la FEDEBEIS también tiene responsabilidad en el incidente.
Así la FEDEBEIS, junto a John Robinson, de la Pirotécnica Guararé; Cervecería del Barú; Dirección y Administración de Empresas (DAESA), firmante del contrato con la pirotécnica; el Patronato del Estadio Nacional y el Comité Organizador del Torneo Panamericano de Béisbol, se suma a la demanda presentada por los familiares y afectados.
Cabe señalar que a finales de noviembre del año pasado la firma Reyna, Pittí, Gordillo a la que pertenece Reyna III, presentó la demanda civil contra todos los organismos que estuvieron involucrados en la realización del torneo, celebrado el 5 de noviembre de 2003 en el Estadio Nacional.