A la administración del ex presidente Ernesto Pérez Balladares le cabe parte de la responsabilidad de lo que sucedió en Darién, porque no hizo caso a las advertencias hechas casi a diario por monseñor Rómulo Emiliani, señaló el segundo vicepresidente de la República, Dominador Kaizer Bazán.
Explicó que el Gobierno anterior hizo caso omiso a las declaraciones del sacerdote, por lo que la situación que se está viviendo hoy día es el producto del descuido de aceptar que hay un "problema serio en la frontera con Colombia".
Monseñor Emiliani venía denunciando que los grupos irregulares, guerrilleros y paramilitares ingresan a territorio panameño y en muchas ocasiones cometen actos delictivos en contra de la población civil panameña, robando sus bienes o secuestrando personas.
Las denuncias de Emiliani fueron hechas en la administración anterior y también se presentaron durante la gestión de la presidenta Mireya Moscoso, sin embargo, no se conoció de ningún esfuerzo adicional al envío de efectivos policiales al área.
Luego de los hechos acaecidos en Nazaret, donde falleció una niña de once años de la etnia indígena Emberá Wuonam, producto de un enfrentamiento, se inició un proceso de envío de apoyo logístico y reforzamiento de la Policía en el área.
No obstante, Bazán consideró que a pesar de la situación los partidos políticos han expresado apoyo a la presidenta de la República en el campo diplomático, ya que estamos ante un problema de Estado.