Nación

Kaiser Bazán dice que no quiso hablar de corrupción


El segundo vicepresidente de la República, Dominador Kaiser Bazán, se retractó ayer de los señalamientos que hizo sobre la existencia de personas "allegadas" a la presidenta Mireya Moscoso que le hacen daño a la mandataria.
"Sí dije que "allegados" a la presidenta le hacían daño, pero eso no fue lo que quise decir... tampoco quise decir que funcionarios cometen actos de corrupción", corrigió Bazán.
Bazán se refirió ayer a las declaraciones que dio el pasado miércoles, a su llegada al Palacio de las Garzas, cuando reaccionó sobre la renuncia del asesor presidencial, Roberto Eisenmann, luego de denunciar que en el Gobierno hay "maleantes" disfrazados de empresarios que buscan sacar provecho del Estado.
No obstante, el vicepresidente reconoció la lentitud de los funcionarios en realizar trámites, retrasando así la ejecución de proyectos, lo cual "obviamente afecta la imagen de la presidenta". Insistió en que "la palabra "allegados" no era la adecuada, sino que estaba pensando en los funcionarios que muchas veces no atienden a tiempo sus compromisos, y crean problemas y atrasos de proyectos, lo cual da la impresión que la presidenta no está encima de la administración".
Sustentó que reaccionó así el miércoles, porque recién había salido de una reunión con funcionarios, donde las cosas estaban atrasadas, pero la intención no fue ligarlos a actos de corrupción. Por otra parte, el ex asesor presidencial, Roberto Eisenmann, calificó su salida del grupo de asesores de la mandataria como un "gran fracaso personal", porque tenía todas las intenciones de ayudar a la presidenta Mireya Moscoso.
Indicó que ninguna de las personas a las que se refirió en su artículo las ha visto jamás en la Presidencia, porque "ellos no están en palacio. Ellos han estado en todos los gobiernos desde el tiempo de los militares y antes de los militares".
Hizo alusión a las donaciones que hacen estas personas a las campañas electorales y señaló que es un problema muy difícil de manejar, que podría agudizarse como consecuencia que en la discusión de las reformas electorales no se aprobó revelar la identidad de los donantes.
Afirmó que esta es gente que realmente "compra su posición dentro del Gobierno" y hace de los gobiernos un negocio, por lo que abogó para buscar la manera de ponerle un alto a eso.
Reconoció que se sintió "incómodo" con la situación de algunos personajes a los que hizo alusión en su polémico artículo y aunque reconoció que comprende las razones donde se debe "barrer para adentro", pero argumentó que hay que buscar la forma de "ayudar a los que ayudaron" sin poner en peligro la gestión pública como está sucediendo hoy día.
Eisenmann aclaró que aún no ha sido citado por la fiscal Anticorrupción, Cecilia López, para rendir una declaración, no obstante, espera que la fiscal cite a los delincuentes, no a los denunciantes.
En tanto, la ministra de la Presidencia, Ivonne Young, dijo ayer que las declaraciones de Kaiser Bazán, son su opinión personal y que en todo caso le correspondería a él señalar quiénes son los que le hacen daño al Gobierno. Insistió en que toda persona que denuncie actos de corrupción o haga una acusación de este tipo, debe señalar claramente a dónde se dan y quiénes son las personas involucradas en éstos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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