“Por una calle llamada la tres ochenta venden drogas, pero unidades de la Policía allanan y nunca encuentran nada”. Desde ese instante , supimos que a pesar de los peligros, la 380 era un objetivo de investigación.
Al día siguiente, fuimos al área, vestidos de jeans, suéteres y zapatillas, y le preguntamos aun jóven ¿Por aquí venden drogas?, y respondió: “sí”. Seguido, revelamos quiénes éramos y concluyó diciéndonos “es mejor que se vayan del área”. Las drogas en el corregimiento de San Francisco están a la vuelta de la esquina, y es fácil de conseguir...; solo hay que preguntar.