Ya el presidente de la República, Ricardo Martinelli dio la orden: “el avión presidencial actual no se utiliza más, porque no reúne las medidas de seguridad necesarias”.
El avión presidencial, un jet Gulfstream II, de 12 pasajeros, fue adquirido en 1995, durante la administración de Ernesto Pérez Balladares, a un costo de B/ 7.3 millones.
El avión tiene capacidad, además, para dos pilotos y dos azafatas.
La nave no era nueva, fue construida en 1970 y el Gobierno de turno destinó solo para su reacondicionamiento interior cerca de un millón de dólares adicionales.
A un año de su adquisición, el Gobierno Nacional gastó B/ 276 mil para su mantenimiento en la compañía constructora Gulfstream Aerospace Corporation. Adicionalmente, se destinaban cada seis años B/ 500 mil para la reparación “a profundidad” de la nave.
El año pasado se gastaron B/ 980 mil en mantenimiento. Esta aeronave consume cerca de 530 galones de combustible por hora.
Varias emergencias presentó el avión presidencial en vuelos internacionales, en los que viajaban altos funcionarios.