Omar Gutiérrez es un asistente de conductor de bus de 24 años.
Cuando son las 4: 00 de la mañana está en la piquera de buses de Ciudad Bolívar, lavando y aseando el bus.
Trabaja en un bus de la ruta Ciudad Bolívar-Tumba Muerto, que realiza diariamente unas cuatro o cinco vueltas.
Su jornada se extiende hasta las 9: 00 o 10: 00 de la noche.
Este asistente del conductor dice que se esfuerza por tener el bus en buen estado, procurando que los estudiantes no rayen ni dañen los asientos.
Omar es el encargado de informarle a los usuarios, en las diferentes paradas a lo largo del recorrido, los puntos por los que pasarán.
Dijo que para eso no ha sido entrenado, pero se trata de un oficio que exige "buen tono de voz y audacia" para ganar pasajeros.
"En algunas ocasiones hay personas en las paradas que no saben qué bus tomar para ir, por ejemplo, al Parque Porras y uno lo que hace es acercársele para ayudarlos", agregó.
Omar manifiesta que lo que hace es su "trabajo y su sustento" y que lo que más le gusta es que conoce a muchas personas y mejor aún, tiene oportunidad de ver a muchas chicas bonitas, "bajadas del cielo a las que jamás irrespeto".
Para él, "los días tristes son los de lluvia porque no podemos vocear la ruta por donde pasaremos".
Omar se lleva diario a casa entre B/.10 y B/.12.