Después de una semana de lluvia intensa, por primera vez se sintieron los rayos del sol y se incrementó la ayuda en la provincia de Bocas del Toro, la más afectada por las recientes inundaciones.
Unos 60 carros llegaron hoy a las áreas afectadas con comida y otros enseres para los miles de bocatoreños que están refugiados en más treinta albergues.
Mientras que cinco helicópteros arrivaron en la comunidad de Kankintú para brindar la ayuda necesaria.
En tanto que, la compañía de Cacao bocatoreña informaron que han tenido una gran perdida en su producto por las lluvias y deslizamientos de tierras.
Según los últimos informes se pudo rehabilitar la carretera y la planta potabilizadora en Bocas del Toro a las comunidades incomunicadas.