La utilización de la caña de azúcar y sus desechos como fuentes renovables de energía fue el tema analizado por el investigador y expositor brasileño, Claudio Hartkpos Lopes.
El tema fue tratado durante una conferencia en la que se expuso la experiencia brasileña en la producción del alcohol para usarlo como combustible. El encuentro se desarrolló ayer en la sede regional de Tocumen de la Universidad Tecnológica de Panamá.
Hartkpos aseguró que la principal ventaja de utilizar estos combustibles es su bajo costo, de tan sólo 25 centésimos el galón, en comparación con el petróleo.
“La ventaja brasileña es su alta producción de caña de azúcar, lo que ha permitido que desde 1911 se utilice esta opción energética”, dijo Hartkpos.
Sostuvo que desde hace más de 25 años, Brasil fabrica vehículos movidos exclusivamente por alcohol.
Explicó que este tipo de combustible puede ser utilizado en motores normales, con ligeras modificaciones, e incluso en motores modernos, sin alteraciones.
En cuanto a las repercusiones que este proyecto tiene para el entorno ambiental, indicó que las emisiones contaminantes de los alcoholes significan un 50% de las de un motor normal de gasolina.
Cuando se mejora la calidad del aire urbano, con este tipo de combustible se reduce en un 30% la emisión de monóxido de carbono y plomo.
En otros países como Estados Unidos, Canadá, China y Argentina, ya se usa el combustible basado en alcohol.
En la Universidad Tecnológica se explicó que esta novedosa idea energética adquiere importancia por el alza de combustible en el mercado mundial.
El objetivo de la exposición del investigador, a la que asistieron estudiantes, docentes, profesionales y público en general, es fomentar el interés por esta alternativa.