Inversionistas mexicanos visitaron este jueves las áreas revertidas de Panamá. Las impresiones fueron unánimes: es una mina de oro, porque cuenta con características accesibles para los negocios.
No obstante, aunque esta zona parezca jugosa en materia económica, más del 40% de las tierras no han sido adjudicadas.
Walter Myers, gerente de Investigación y Desarrollo en la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), señaló al Panamá América que más del 40% de las áreas revertidas no han sido vendidas porque el plan general de usos de suelos inició tarde, apenas en 1995.
"Antes de eso, la ARI, el Ministerio de Vivienda y las áreas canaleras nunca tuvieron un plan maestro de desarrollo", ello provocó que durante las últimas dos administraciones se vendieran, colocaran y transfirieran a la economía nacional los diferentes activos.
Esto último fue fácil porque se trataba de calles, infraestructura y teléfonos, mientras que el 40% que resta es más complicado, no obstante, se debe trabajar en base a un desarrollo sostenible.
En las próximas dos semanas arribarán a Panamá más inversionistas mexicanos. La gira incluye una visita a las áreas revertidas del Canal, Amador, así como Veracruz, Gamboa, Cárdenas, Albrook, Clayton, Corozal, entre otros sitios.
Sobre las áreas que están en concesión y no tienen uso, Myers manifestó que todos los proyectos tienen un proceso de madurez y "una vez son dados en concesión, la ARI brinda un periodo de gracia de dos años".
El inversionista mexicano Alfredo De La Cruz Robles, accionista mayoritario de la empresa Inmobiliaria Arrendadora del Centro S.A., estuvo en Panamá visitando las áreas revertidas para conocer la rentabilidad de invertir en esta zona.
Según De La Cruz, da mucho gusto la reversión de estas tierras a panameños, ya que tienen una gran dimensión empresarial y económica y le dan a Panamá un auge económico "totalmente diferente".
"La inversión en Panamá para cualquier empresario resulta atractiva y está garantizada, no sólo en las áreas revertidas, sino en cualquier otra parte del territorio nacional", mencionó.
Señala que volverá a México expresando que Panamá tiene mucho futuro en las inversiones, cultura y desarrollo.
Francisco Martín del Campo, director del Grupo Arquitectona S.A., también es mexicano y coincide con De La Cruz en sus apreciaciones. Asegura que están sorprendidos por el desarrollo y la gran cantidad de áreas verdes de Panamá.
Según señaló, existe una oportunidad de inversión; sin embargo, debe analizarse primero los costos de las tierras, "algunas, en principio, nos parecen un poquito caras, alrededor de B/.500 por metro cuadrado, aunque también desconocemos el mercado, por lo que realizaremos entrevistas con empresarios nacionales".
Otro punto que le pareció interesante a Del Campo es que en Panamá los costos de construcción son más bajos y los créditos más baratos que en México, siendo así, "tendremos mayor rentabilidad", agrega el empresario.
Entre tanto, Aleph Movoa un panameño que reside en México y se dedica a fondos de inversión, cuenta que en Panamá hay muchas bondades, entre éstas: la economía, el mercado, los costos y el nivel de vida, lo que atrae a muchos inversionistas.
A la caza de inversionistas
No obstante, les preocupa lo que calificaron como la falta de seguridad jurídica en el país.