Nación

La creatividad no tiene límites

Las reclusas aprovechan su tiempo al máximo participando en diversas actividades.


AUNQUE algunas de las reclusas son muy creativas, otras son un poco violentas, pero siempre se pueden controlar, señaló Elvia Torres, encargada del centro.
Uno de los secretos es que gran parte de ellas mantienen su fe.
Prueba de ello es cómo se preparan para presentar "Mujeres de Jerusalén", una obra de teatro organizada por ellas para la Semana Santa.
Esta ciudad tiene 10 hogares, como le llaman a sus casas, un kiosco que sirve de autogestión para el centro de rehabilitación, al igual que los talleres de producción que comprenden el taller de costura donde trabajan alrededor de 30 mujeres y el taller de cuero.
Además, tienen un área de esparcimiento en las que practican deportes como el fútbol, baloncesto, el voleibol y tienen un salón para practicar aeróbicos y coreografías.
Torres indicó que se les respetan su derechos como seres humanos por lo que cuentan con una clínica, donde son atendidas por médicos y tienen un paramédico las 24 horas del día.
También son atendidas por un psicólogo y tienen derecho a visitas y una llamada al día.
La mayoría de las reclusas pagan penas por venta de droga, estar implicadas en robos y en lavado de dinero. Así ocurrió con Benigna Walter, quien fue acusada por este delito y lleva 5 años presa en Panamá, ya que se encontraba en México y todavía no se le ha dado sentencia.
Pero no pierde la esperanza de ver la ciudad sin tener en frente barrotes.
Algunas se mantienen con trabajos hechos por ellas, tal como ocurre con la señora Matilde Martínez, de nacionalidad panameña, quien hace sobres para ayudarse. Los vende a un costo mínimo de 0.25 centésimos, aunque el precio depende del material que utilice.
Al conversar con Panamá América contó parte de su historia.
Matilde fue acusada de actuar contra la salud pública y la sentenciaron a 70 meses de prisión; apenas lleva 29, pero se encuentra apelando. Sin importar las adversidades, elabora bellos sobres que las reclusas compran para enviar cartas a sus familiares. Matilde señaló que alrededor de 15 sobres son los que ella elabora al día.
A pesar de todo los errores que estas mujeres han cometido en su vida, son de admirar ya que diariamente luchan contra las adversidades que se les presenten en la ciudad de los barrotes, aprovechando la educación vocacional y las clases de informática que en este lugar se imparten, para cambiar su estilo de vida.


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187695
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América